El Hospital Polo Sanitario de Malvinas Argentinas advirtió sobre la hipertensión y pidió reforzar los controles preventivos
En el marco del Día Mundial de la Hipertensión, profesionales de la institución realizaron una jornada de concientización para alertar sobre una enfermedad que continúa siendo una de las principales causas de muerte cardiovascular.

El Hospital Polo Sanitario, ubicado en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas, llevó adelante una jornada de concientización sobre hipertensión arterial con el objetivo de informar a pacientes y vecinos acerca de los riesgos asociados a una enfermedad que continúa siendo una de las principales causas de muerte cardiovascular en el mundo.
La actividad se desarrolló en el marco del Día Mundial de la Hipertensión y estuvo orientada especialmente a promover la detección temprana, el control periódico y la incorporación de hábitos saludables que permitan prevenir complicaciones severas vinculadas a esta patología.
Durante la jornada, el jefe de residentes del hospital, Jorge Lord, definió a la hipertensión como “el asesino silencioso”, debido a que en la mayoría de los casos no presenta síntomas evidentes hasta que produce daños importantes en distintos órganos del cuerpo.
“La hipertensión es el que nosotros consideramos el asesino silencioso”, explicó el profesional, quien remarcó la necesidad de que los pacientes mantengan un tratamiento adecuado y controles médicos regulares.
Según detalló Lord, la enfermedad puede generar consecuencias graves como insuficiencia cardíaca, enfermedad renal crónica, hipertrofia cardíaca y otras afecciones cardiovasculares que suelen aparecer después de años de evolución silenciosa.
Uno de los principales ejes de la actividad estuvo centrado en la importancia de los controles preventivos y del monitoreo correcto de la presión arterial.
El especialista recomendó evitar conclusiones a partir de una única medición aislada y sugirió realizar controles frecuentes en el hogar. “Tienen que tomársela dos veces a la semana, regularmente en la mañana, descartar la primera muestra y promediar las dos siguientes para ver si el valor es real”, indicó.
Además, aclaró que esos registros deben ser siempre evaluados por un profesional médico, quien será el encargado de definir si el paciente necesita tratamiento farmacológico o modificaciones en sus hábitos de vida.
Durante la jornada también se brindaron recomendaciones vinculadas a la alimentación y la actividad física, dos factores considerados fundamentales para el control de la hipertensión.
En relación con el consumo de sal, Lord explicó que el límite diario recomendado es de aproximadamente una cucharadita, ya que el exceso de sodio favorece la retención de líquidos y eleva la presión arterial.
El médico también destacó la importancia del ejercicio físico regular y recomendó realizar actividad al menos tres veces por semana, incluyendo ejercicios cardiovasculares y de fuerza.
“Esta actividad cardiovascular va a permitir que las presiones vuelvan a valores más cerca de lo normal”, señaló.
La charla incluyó además un espacio de intercambio directo con pacientes en la sala de espera del hospital, donde se respondieron consultas frecuentes sobre alimentación, medicación y control de la enfermedad.
En ese contexto, el profesional insistió en que las personas hipertensas generalmente requieren tratamientos continuos y advirtió sobre los riesgos de modificar la medicación sin supervisión médica.
“Lo ideal es que no lo haga el paciente; siempre consulte a un médico para que él sea el encargado de ajustar este tratamiento médico”, concluyó.
Desde el hospital destacaron que este tipo de jornadas buscan fortalecer la prevención y fomentar una mayor conciencia pública sobre enfermedades crónicas no transmisibles, especialmente aquellas que pueden ser controladas mediante diagnóstico precoz, seguimiento médico y hábitos saludables sostenidos en el tiempo.
