Passalacqua recibió el respaldo de más de 60 intendentes y se profundiza la interna política en Misiones
Jefes comunales impulsaron una nueva mesa política y respaldaron la reelección del gobernador, en un movimiento que tensiona el liderazgo histórico de Carlos Rovira dentro del oficialismo provincial.

La política de Misiones atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión interna en las últimas décadas luego de que más de 60 intendentes provinciales manifestaran públicamente su apoyo a una eventual reelección del gobernador Hugo Passalacqua, en un movimiento interpretado por distintos sectores como un desafío directo al liderazgo histórico de Carlos Rovira dentro del oficialismo provincial.
El encuentro se realizó en la localidad de Ruiz de Montoya y reunió a 66 intendentes que firmaron un documento político presentado como un “acta acuerdo”, mediante el cual conformaron una nueva Mesa Política con representación territorial permanente.
Uno de los puntos centrales del documento reconoce explícitamente a Passalacqua como “máxima autoridad política del Estado” y como “articulador estratégico del vínculo permanente entre la Provincia y los municipios”, una definición que históricamente había sido asociada a la figura de Rovira, principal conductor político del oficialismo misionero desde comienzos de siglo.
El gesto fue interpretado en distintos sectores del oficialismo como el inicio de una nueva etapa política dentro del espacio gobernante. “Nació el passalacquismo”, sintetizó uno de los operadores políticos citados en el informe.
La declaración firmada por los intendentes también destaca el estilo de gestión del gobernador, resaltando “la capacidad de escucha, la vocación de respuesta y la presencia efectiva del Estado en cada rincón de Misiones”.
Además del respaldo explícito a Passalacqua, el encuentro dejó otro mensaje político de fondo: los intendentes reclamaron una participación más activa dentro de las decisiones partidarias y electorales de cara a las elecciones de 2027.
La nueva Mesa Política permanecerá “en sesión permanente” y buscará tener representación “real y efectiva” en la definición de candidaturas, estrategias electorales y armado de listas provinciales.
El episodio expone una creciente tensión entre el gobernador y Carlos Rovira, quien desde principios de los años 2000 mantuvo un control centralizado sobre las decisiones estratégicas del oficialismo provincial, incluso durante gobiernos encabezados formalmente por otros dirigentes.
Hasta ahora, el esquema político misionero se sostenía sobre una división de roles relativamente estable: el gobernador administraba la gestión cotidiana mientras Rovira conservaba el control político y electoral del espacio gobernante.
El exgobernador era además quien definía candidaturas y articulaba las negociaciones con distintos gobiernos nacionales, independientemente del signo político de cada administración.
Sin embargo, el escenario comenzó a modificarse durante el último año. Según el informe, Passalacqua atravesó un 2025 complejo debido a problemas de salud que facilitaron el avance de otros sectores internos sobre áreas de poder dentro del gobierno provincial.
Tras recuperarse, el mandatario retomó centralidad política y comenzó a impulsar medidas propias con fuerte impacto interno, entre ellas la eliminación de la aduana interna provincial y procesos de cierre o privatización de organismos estatales.
La tensión se profundizó después de los resultados electorales de 2025, donde el oficialismo obtuvo una victoria ajustada en las elecciones provinciales y fue derrotado por La Libertad Avanza en las nacionales.
Frente a ese escenario, Rovira impulsó una reorganización del espacio político provincial. El histórico Frente Renovador de la Concordia pasó a denominarse “Encuentro Misionero” y comenzaron a posicionarse posibles candidatos para suceder a Passalacqua en 2027.
Entre los dirigentes promovidos por Rovira aparecen el vicegobernador Lucas Romero Spinelli; el presidente de la Legislatura provincial, Sebastián Macías; el intendente de Posadas, Leonardo Stellato; y el diputado nacional Oscar Herrera Ahuad.
Sin embargo, el respaldo masivo de los intendentes a Passalacqua alteró ese esquema sucesorio y abrió una nueva disputa de liderazgo dentro del oficialismo provincial.
En paralelo, Rovira también avanzó sobre una estrategia legislativa orientada a apropiarse de parte de la agenda impulsada por La Libertad Avanza, incorporando iniciativas vinculadas a transparencia y reforma estatal.
Desde el espacio libertario provincial respondieron rápidamente a esa maniobra. El legislador Adrián Núñez afirmó que su fuerza sigue siendo “la única oposición firme” en la provincia.
Con más de un año y medio todavía por delante hasta el próximo recambio institucional, la política misionera ya ingresó de lleno en una etapa de reconfiguración interna y disputa de liderazgo que podría redefinir el equilibrio de poder construido en la provincia durante las últimas dos décadas.
