Diego Santilli, irónico con Axel Kicillof: “Un año y medio sin clases y ahora hasta los sábados quieren tener”

El candidato a diputado criticó las “medidas electoralistas” del Gobierno tras la derrota del oficialismo en las PASO.

Diego Santilli, irónico con Axel Kicillof: “Un año y medio sin clases y ahora hasta los sábados quieren tener”

 

Diego Santilli, candidato a diputado en la provincia de Buenos Aires por Juntos, criticó este miércoles al Gobierno de Alberto Fernández por las “medidas electoralistas” que se tomaron tras la derrota del oficialismo en las PASO y, específicamente, apuntó contra el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, por su gestión en el área de la educación.

“Primero, escondían a los 500 mil pibes que abandonaron la escuela el año pasado, pero ahora hay que ir buscarlos puerta a puerta. Además, después de un año y medio sin clases, ahora hasta los sábados quieren tener“, expresó en diálogo con LN+.

En ese sentido, se refirió el regreso dilatado de las clases en la Provincia: “¡Un año tarde! La Ciudad de Buenos Aires lo hizo este febrero, no un año después, porque los chicos tienen que estar en la escuela. Eso es lo que tenemos que aprender”.

Por otro lado, también reprobó el “clientelismo” que apareció en algunos municipios del gran Buenos Aires. Como ejemplo, señaló la entrega de electrodomésticos a los vecinos de General Rodríguez, conducido por el intendente Mauro García.

Es indignante ver ese tipo de situaciones. Es aprovecharse de los problemas de la gente. Tener que recurrir a estos mecanismos ahora por lo electoral… ¿Qué hicieron antes? ¿Por qué no abordaron antes los temas de la falta de trabajo, la inseguridad, la inflación?”, disparó.

En relación con este paquete de “medidas electoralistas”, completó: “Ahora hay reuniones de Gabinete. Antes no había y ahora hay. No hay que subestimar a la sociedad. La gente tiene problemas y tiene necesidades, pero me parece que la gente se da cuenta de esto”.

En cuanto a la designación de Aníbal Fernández al frente del Ministerio de Seguridad de la Nación, evitó entrar en la polémica y sostuvo que “el problema no es de nombres”, aunque advirtió que “si Aníbal va a seguir por el mismo camino ideológico, filosófico y político que este Gobierno, chau”.

“El problema es del Gobierno. Primero, liberaron a los presos por la pandemia de coronavirus. Además, al delincuente se lo deja delinquir y no se le aplica una condena”, continuó.

A favor de las Taser

Santilli se adentró en la controversia de las pistolas Taser y no dudó en ponerse del lado del ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni: “Las necesitamos. No solo Brasil las usa, sino el mundo. Es darles una herramienta más a las fuerzas de seguridad para evitar usar las armas de fuego. Cuando hay 100 personas alrededor, no se puede usar un arma de fuego”.

Este martes, el flamante líder de la cartera de Seguridad había asegurado que” la Argentina no está preparada” para el uso de estas armas electrónicas no letales “ni por casualidad”, aunque este miércoles admitió que “puede ser una herramienta para analizar“.

En mayo de 2019, a través de una resolución firmada por Bullrich, el gobierno de Mauricio Macri reglamentó el uso de las Taser por parte de las fuerzas policiales y de seguridad federales. Además, aprobó un protocolo y dispuso la capacitación del personal para su utilización.

Meses antes, la presidenta del PRO había confirmado la compra de 300 pistolas, a un precio de 3 mil dólares por unidad.

Sin embargo, en diciembre de 2019, una de las primeras medidas que tomó la ahora ex ministra Sabina Frederic fue la derogación del protocolo, que disponía su uso en terminales de gran afluencia de público, como estaciones de tren o aeropuertos.

Tras la derogación, Frederic no solo recibió críticas de la oposición, sino que también le llegaron dardos desde el kirchnerismo. Esa medida fue el primer chispazo entre ella y Sergio Berni.