Inversores chilenos asumen más riesgo en bonos corporativos ante expectativas de reactivación económica
Las recomendaciones a favor de deuda con calificación BBB se triplicaron en septiembre, impulsadas por la aprobación de reformas económicas del gobierno de José Antonio Kast que buscan dinamizar el crecimiento y la inversión.

Los inversores chilenos están comenzando a mover sus fichas hacia el mercado de bonos corporativos con calificaciones más bajas, confiando en que la reforma económica impulsada por el gobierno de José Antonio Kast reactivará el crecimiento. Según una encuesta de Bloomberg realizada a 24 analistas y operadores, las recomendaciones a favor de la deuda corporativa chilena de mayor riesgo se dispararon en septiembre, con un 17% de los encuestados dispuesto a comprar bonos con calificación BBB, más del triple que el mes anterior y la cifra más alta desde marzo. En tanto, alrededor del 30% se mantendría en la deuda con mayor calificación, mientras que el 26% compraría bonos con calificación AA o superior y otro 26% se decantaría por calificaciones de hasta A.
El núcleo del proyecto de ley económico global del gobierno, que incluye una reducción de los impuestos de sociedades y la simplificación de los trámites burocráticos, fue aprobado por el Congreso en julio y entrará en vigor en la primera quincena de septiembre, según declaró el viernes el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. La Oficina Presupuestaria prevé que la nueva legislación, junto con medidas independientes para agilizar los permisos de inversión, impulse la actividad, y estima que el producto interior bruto crecerá un 3,7% el próximo año.
“Tras la aprobación del proyecto de ley, existe la sensación de que el crecimiento repuntará con fuerza tras años de incertidumbre generalizada e intensa”, afirmó Jaime Achondo, director general de la sociedad de valores Fynsa, quien señaló que los nuevos proyectos podrían empezar a materializarse ya en la primera mitad de 2027. Ariel Nachari, estratega de SURA Investments, agregó que la confianza en las instituciones y el marco regulador de Chile también se ha fortalecido tras la llegada de Kast a la presidencia, lo que “favorece la inversión en emisores con calificaciones más bajas, como aquellos con una calificación BBB”.
Se observan algunos indicios de una mayor confianza empresarial. Chile registró 140.412 nuevas empresas entre enero y julio, la cifra más alta para ese periodo desde que se iniciaron los registros en 2013, según informó el jueves el Ministerio de Economía. Por otra parte, la agencia chilena de evaluación ambiental ha aprobado proyectos por un valor de casi US$ 18.000 millones desde marzo, cuando Kast asumió el cargo.
Aun así, la economía chilena se estancó en el segundo trimestre tras contraerse un 0,3% en los tres primeros meses del año, escapando por los pelos de una recesión. Al mismo tiempo, se prevé que el proyecto de ley de Kast tenga un impacto negativo en los ingresos públicos durante al menos cinco años, lo que empujará la deuda bruta hacia el umbral del 45% del PIB, algo que, según advierten algunos analistas, podría dar lugar a una rebaja de la calificación crediticia soberana de Chile. Muchos analistas advierten también de que las previsiones de crecimiento del gobierno podrían ser demasiado optimistas tras meses de datos decepcionantes.
La encuesta reveló que las preferencias se repartían a partes iguales entre los bonos corporativos y los del Tesoro, y solo un 8% recomendaba no tener exposición a la renta fija chilena en septiembre. “En la actualidad, ofrecen un rendimiento global atractivo en un entorno macroeconómico que se espera que mejore en los próximos trimestres, lo que favorece una mayor asunción de riesgos”, afirmó Nachari. “Los diferenciales de los bonos corporativos seguirán sometidos a una presión a la baja”.
