El radicalismo presentó una propuesta para reformar las PASO con voto optativo y sin financiamiento estatal

El senador radical Eduardo Vischi impulsó un proyecto alternativo a la reforma electoral del Gobierno nacional. La iniciativa propone mantener las primarias abiertas, pero transformar su funcionamiento mediante participación voluntaria, eliminación de fondos públicos para campañas internas y nuevas reglas para las fórmulas presidenciales.

 

El debate sobre el futuro del sistema electoral argentino sumó una nueva propuesta en el Senado luego de que el presidente del bloque de la Unión Cívica Radical, Eduardo Vischi, presentara un proyecto para reformular las PASO sin eliminarlas completamente. La iniciativa surge como una alternativa frente al plan impulsado por el gobierno de Javier Milei, que propone directamente suprimir las primarias abiertas.

El proyecto plantea modificar el actual esquema de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias para convertirlas en Primarias Abiertas, Simultáneas y Optativas. De esta manera, el voto dejaría de ser obligatorio y los ciudadanos podrían decidir voluntariamente si participan o no en la instancia interna de selección de candidaturas.

Según los fundamentos presentados por Vischi, el actual sistema perdió parte de su sentido original cuando las elecciones internas dejaron de tener competencia real en muchos espacios políticos. El senador sostuvo que obligar a toda la ciudadanía a votar en internas sin disputa efectiva termina desnaturalizando la herramienta como mecanismo de democratización partidaria.

Uno de los cambios centrales de la propuesta es que quienes quieran participar en las primarias deberán inscribirse previamente hasta 60 días antes de la elección. Con esa base de electores confirmados, el Estado organizaría una estructura electoral ajustada a la cantidad real de votantes registrados, buscando reducir costos logísticos y operativos.

El proyecto también incorpora un piso mínimo de participación: si no se inscribe al menos el 10% del electorado correspondiente a una agrupación política, la primaria no se realizará y el partido deberá definir sus candidaturas mediante mecanismos internos propios.

Otro de los aspectos más relevantes de la iniciativa apunta al financiamiento electoral. La propuesta elimina los aportes estatales para campañas internas y establece que el financiamiento público solo estará disponible para las elecciones generales. De acuerdo con el texto, la medida busca reducir el gasto político y priorizar recursos en la instancia definitiva de elección de cargos públicos.

La iniciativa además introduce herramientas de modernización tecnológica. Entre ellas se contempla la validación electrónica de identidad para votar y la utilización de avales digitales con firmas electrónicas certificadas para presentar precandidaturas. Según los impulsores del proyecto, esto permitiría agilizar trámites y reducir irregularidades vinculadas a la falsificación de firmas en papel.

En el caso de las fórmulas presidenciales, el proyecto propone una modificación inédita: permitir que el candidato presidencial ganador de la interna pueda definir a su compañero de fórmula hasta 48 horas después de la proclamación de resultados. La medida apunta a facilitar acuerdos políticos posteriores a las internas y favorecer estrategias de ampliación electoral o representación territorial.

El proyecto modifica artículos de la Ley 26.571, de la Ley de Financiamiento de los Partidos Políticos y del Código Electoral Nacional. Además, ratifica la utilización de la Boleta Única de Papel y establece que cualquier reforma debería entrar en vigencia al menos 180 días antes de la próxima elección general.

Con esta propuesta, el radicalismo busca instalar una posición intermedia dentro del debate electoral: mantener las primarias como herramienta institucional, pero con un rediseño integral orientado a reducir costos, flexibilizar la participación y modernizar el sistema político argentino.

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