Trump amenazó con “volar todo” si no hay acuerdo con Irán, mientras Teherán atacó instalaciones energéticas en la región
El presidente estadounidense aseguró que las negociaciones siguen abiertas pero endureció su ultimátum, al tiempo que la Guardia Revolucionaria iraní lanzó ofensivas contra infraestructuras en Israel, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait.
La guerra en Medio Oriente entró este domingo en una nueva fase de tensión extrema. Donald Trump afirmó que existe una posibilidad concreta de llegar a un acuerdo con Irán en las próximas horas, pero no descartó una escalada devastadora si las negociaciones fracasan. “Creo que hay muchas posibilidades de que este lunes se llegue a un acuerdo. Ahora mismo están negociando”, dijo en una entrevista con Fox News. Sin embargo, agregó que, si no se concreta, está pensando en “volarlo todo por los aires y apoderarse del petróleo”.
En otro reportaje concedido al Wall Street Journal, el mandatario pareció extender el ultimátum hasta el martes por la noche, según informó Página 12. Trump advirtió que si Irán no reabre el estrecho de Ormuz antes de ese plazo, el país perderá todas sus centrales eléctricas y los puentes que aún están en pie. “Si quieren mantener cerrado el estrecho, van a perder todas las centrales eléctricas y todas las demás instalaciones que tienen en todo el país”, insistió.
En medio de ese cruce de declaraciones, Trump también anunció una noticia que venía buscando desde el viernes: el rescate del copiloto del caza F-15 derribado por Irán en su territorio, el primero desde el inicio de la ofensiva militar lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel. Uno de los tripulantes había sido recuperado poco después del incidente, pero el otro permanecía desaparecido. Según relató un alto funcionario del Gobierno al Washington Post, el militar permaneció escondido en una grieta de montaña para evitar ser capturado por las fuerzas iraníes que lo buscaban. Logró escapar por sus propios medios y fue rescatado a plena luz del día, aunque con algunas lesiones.
La búsqueda estuvo cargada de dramatismo. La televisión iraní llegó a ofrecer una recompensa a quien encontrara al piloto, y medios locales reportaron que numerosas personas se habían trasladado a la zona. Las labores de rescate se desarrollaron además bajo fuego cruzado entre helicópteros estadounidenses y fuerzas iraníes en tierra.
Mientras se desarrollaba el operativo, Irán respondió militarmente en varios frentes. La Guardia Revolucionaria anunció que llevó a cabo “la primera fase” de su respuesta mediante ataques contra infraestructuras energéticas en Israel y contra instalaciones vinculadas a Estados Unidos en Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait. Entre los objetivos figuraron una refinería en Haifa que abastece de combustible a cazas israelíes, instalaciones de gas de empresas estadounidenses en Habshan y una petroquímica en Al Ruwais, en Emiratos; otra petroquímica en Sitra, Baréin; y un complejo en Shuaiba, Kuwait. Según el comunicado del cuerpo de élite iraní, varios de estos ataques provocaron incendios de gran magnitud y daños significativos en infraestructuras clave para el suministro energético y el apoyo logístico militar.
Teherán enmarcó los ataques como represalia por los bombardeos israelí-estadounidenses de los últimos días contra instalaciones iraníes, entre ellas plantas petroquímicas en Mahshahr y el puente B1 de Karaj, a 50 kilómetros al oeste de Teherán. La escalada recíproca no da señales de detenerse, y el ultimátum de Trump sigue corriendo.

