León XIV inicia su primer viaje internacional con una misión de paz en Turquía y Líbano
El Pontífice recorrerá ambos países entre el 27 de noviembre y el 2 de diciembre, con un mensaje centrado en la unidad, el diálogo interreligioso y la conmemoración de los 1.700 años del Concilio de Nicea.
El papa León XIV emprendió este jueves su primera gira internacional, una visita de seis días que lo llevará a Turquía y al Líbano en el marco de las celebraciones por los 1.700 años del Concilio de Nicea. La elección del destino no es casual: aquel encuentro del año 325 d.C., convocado por el emperador Constantino, fue el primer concilio ecuménico de la Iglesia y tuvo lugar en la antigua ciudad de Nicea, hoy Iznik, territorio turco.
La primera escala será Turquía, donde permanecerá hasta el 29 de noviembre, para luego trasladarse a Beirut. Allí lo recibirá una comunidad católica significativamente más numerosa que la turca: en Líbano representan entre un cuarto y un tercio de la población, frente al 0,05% en territorio turco.
En un breve diálogo con periodistas en Castel Gandolfo, León XIV expresó su entusiasmo por el viaje y afirmó que llevará a ambos pueblos “un mensaje de paz y esperanza”, en sintonía con el Jubileo de la Esperanza que se desarrolla este año en el Vaticano. También destacó la importancia del encuentro previsto con el patriarca ecuménico Bartolomé, al que definió como “una oportunidad excepcional para promover la unidad de todos los cristianos”. Página/12 recordó que Bartolomé mantiene un vínculo histórico con los pontífices y se ha reunido con varios de ellos en las últimas décadas.
El Papa dedicó además palabras a la situación regional, marcada por los ataques de Israel en zonas del Líbano donde operaban miembros de Hezbolá. Frente a ese escenario, insistió en que “la paz exige justicia” y exhortó a fortalecer el diálogo entre religiones como camino para reducir tensiones y evitar nuevas espirales de violencia.
El Concilio de Nicea, convocado por Constantino en el año 325, buscó ordenar la vida interna de la Iglesia ante disputas doctrinales que se multiplicaban. Allí se establecieron normas sobre el trato con sectores considerados heréticos, se redactó el célebre Credo niceno y se prohibió la presencia de mujeres en residencias eclesiásticas. Fue un momento fundacional para la estructura institucional del cristianismo.
La agenda comienza en Ankara, con una visita al mausoleo de Mustafa Kemal Atatürk y un encuentro con el presidente Recep Tayyip Erdogan, autoridades civiles y el cuerpo diplomático. Luego viajará a Estambul, donde mantendrá reuniones con obispos y religiosos en la Catedral del Espíritu Santo, y se trasladará a Iznik para participar de una oración ecuménica en la antigua Basílica de San Neofito.
El 29 de noviembre visitará la Mezquita Azul y mantendrá un encuentro privado con líderes cristianos locales en la Iglesia de Mor Ephrem. Más tarde se reunirá con Bartolomé, con quien firmará una declaración conjunta.
La segunda etapa, ya en el Líbano, incluirá reuniones con el presidente Joseph Aoun y autoridades locales, además de visitas a Annaya, Harissa y Bkerke, donde dialogará con jóvenes y representantes de diversas confesiones religiosas. También recorrerá el hospital “La Croix” y el puerto de Beirut, escenario de la devastadora explosión de 2020. El viaje concluirá con una misa en el Waterfront Park antes de su regreso a Roma.
Dirigentes religiosos locales destacaron el valor simbólico de esta visita. Desde Caritas Líbano, Michel Abboud habló de un gesto de “solidaridad imprescindible” para una población que vive, según dijo, “como si estuviera en guerra”. En Turquía, monseñor Paolo Bizetti subrayó que el viaje responde al deseo pendiente de Francisco —quien planeaba visitar ambos países antes de su fallecimiento en 2025— y sostuvo que la presencia del Papa reafirma la importancia del trabajo conjunto entre cristianos y musulmanes, especialmente tras el terremoto de 2023.

