Cuba rechaza amenazas de Trump y denuncia presión económica de Estados Unidos
El gobierno de Díaz-Canel acusó a Washington de aplicar un “castigo colectivo” mientras una flotilla internacional lleva ayuda humanitaria a la isla.
El gobierno de Cuba expresó un fuerte rechazo a las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, a quien acusó de amenazar con intervenir en la isla y de sostener una política de presión económica que profundiza la crisis interna.
El presidente Miguel Díaz-Canel denunció que Estados Unidos mantiene una estrategia sistemática orientada a debilitar la economía cubana con el objetivo de forzar cambios políticos. En ese marco, calificó las sanciones como un “castigo colectivo” contra la población y sostuvo que las amenazas de intervención forman parte de una política histórica de hostigamiento.
Desde La Habana también señalaron que Washington busca apropiarse de los recursos del país y condicionar su desarrollo económico. En esa línea, el canciller Bruno Rodríguez reafirmó la postura del gobierno cubano de resistir las presiones externas y defender la soberanía nacional.
Por su parte, funcionarios estadounidenses insistieron en la necesidad de que Cuba implemente reformas económicas y políticas, en un contexto en el que la Casa Blanca incrementó las medidas restrictivas, incluyendo un endurecimiento del bloqueo energético.
La situación económica en la isla se ha deteriorado en los últimos años, con escasez de combustible, dificultades en el sistema eléctrico y limitaciones en el acceso a servicios básicos. Organismos internacionales advirtieron que estas condiciones están afectando la atención sanitaria y la distribución de ayuda humanitaria.
En este contexto, una flotilla internacional de apoyo llegó a Cuba con insumos médicos, alimentos y equipamiento energético. La iniciativa reúne a representantes de distintos países, organizaciones sociales y dirigentes políticos, con el objetivo de mitigar el impacto de la crisis y expresar solidaridad con la población cubana.
El convoy transporta toneladas de ayuda destinadas a hospitales y comunidades, incluyendo suministros sanitarios y sistemas de energía solar. Según los organizadores, se trata de una acción coordinada a nivel internacional que busca visibilizar la situación en la isla y reforzar la cooperación humanitaria.
La tensión entre ambos países vuelve así a ocupar un lugar central en la agenda internacional, en un escenario atravesado por disputas políticas, económicas y geopolíticas que impactan directamente en la vida cotidiana de la población cubana.

