Caputo apuesta a una recuperación económica desde mitad de año y defiende el superávit fiscal
El ministro de Economía aseguró que la desinflación y la reactivación de la obra pública impulsarán la actividad desde mayo o junio y afirmó que el crecimiento sostenido permitirá reducir impuestos en los próximos años.

El ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo, sostuvo que la economía comenzará a mostrar una recuperación más marcada a partir de mayo o junio, apoyada principalmente en la desaceleración inflacionaria y en el relanzamiento de obras de infraestructura vial. El funcionario defendió además el equilibrio fiscal como eje central del programa económico del gobierno de Javier Milei y afirmó que el país atraviesa una etapa de “signos de recuperación” luego de varios meses de ajuste.
Durante una entrevista concedida a Cadena 3, Caputo aseguró que los indicadores económicos correspondientes a marzo ya muestran mejoras en distintos sectores de la actividad, especialmente en construcción y precios mayoristas. Según explicó, el Gobierno espera que el repunte se profundice durante el segundo semestre de 2026.
“La mayor recuperación económica vendrá a partir de mayo o junio”, afirmó el titular del Palacio de Hacienda, quien vinculó ese escenario con el avance del proceso de desinflación y con el impacto que tendrá la reactivación de la obra pública sobre la economía real.
En ese sentido, destacó que hacia finales de junio estarán en ejecución aproximadamente 9.000 kilómetros de corredores viales en distintos puntos del país, situación que —según sostuvo— generará un fuerte impulso para el sector de la construcción y las actividades vinculadas.
Caputo remarcó además que el actual programa económico se diferencia de experiencias anteriores por haber priorizado el equilibrio fiscal desde el inicio de la gestión. El ministro calificó el superávit fiscal como una condición “innegociable” y aseguró que constituye la base necesaria para sostener un crecimiento económico duradero.
“El camino es recaudar más mediante el crecimiento y la formalización de la economía”, explicó el funcionario al referirse a la estrategia oficial para avanzar en una futura reducción de impuestos.
En ese marco, introdujo el concepto de “inocencia fiscal”, una idea orientada a disminuir la informalidad económica y ampliar la base tributaria mediante el crecimiento de la actividad. Según estimó, si Argentina logra expandirse a tasas de entre 6% y 8% anual durante los próximos años, podrían eliminarse impuestos considerados distorsivos como el impuesto al cheque y las retenciones a las exportaciones.
Otro de los temas abordados por Caputo fue el acceso al crédito, particularmente para pequeñas y medianas empresas. El ministro reconoció que el financiamiento sigue siendo una dificultad para muchos sectores productivos, especialmente debido al peso de tributos provinciales y municipales.
Sin embargo, destacó que el crédito al sector privado pasó de representar el 3,8% al 11% del Producto Bruto Interno y aseguró que el Gobierno trabaja junto a entidades financieras para mejorar las condiciones de acceso al financiamiento.
En paralelo, el funcionario volvió a insistir en la necesidad de movilizar los ahorros en dólares fuera del sistema financiero formal. “Hay cerca de 200.000 millones de dólares debajo del colchón”, afirmó, al señalar el potencial que tendría ese capital para transformarse en inversión productiva y dinamizar el mercado de capitales argentino.
Más allá de los indicadores económicos, Caputo sostuvo que uno de los principales desafíos del Gobierno es reconstruir la confianza social luego de décadas de crisis recurrentes. Según expresó, Argentina arrastra “el trauma de sesenta años de fracasos”, situación que condiciona la credibilidad de cualquier programa económico.
El ministro también comparó el actual proceso económico con la experiencia de gobierno de Mauricio Macri y afirmó que aquella gestión atravesó inicialmente una “euforia financiera” que postergó decisiones estructurales. En contraste, sostuvo que la administración actual logró ordenar las cuentas públicas desde el comienzo, incluso sin respaldo previo de los mercados internacionales.
Por su parte, el presidente del Banco Central de la República Argentina, Santiago Bausili, afirmó que actualmente no es prioridad levantar completamente las restricciones cambiarias para empresas. Según explicó, el foco del Gobierno continúa puesto sobre el equilibrio externo, el funcionamiento del comercio internacional y la estabilidad macroeconómica.
Bausili sostuvo además que el nuevo esquema cambiario implementado por el Gobierno permitió mantener niveles récord de exportaciones y un funcionamiento relativamente estable de las importaciones, aun en un contexto de transición económica y restricciones sobre el mercado cambiario corporativo.
Finalmente, Caputo trasladó su optimismo económico al plano político y aseguró que el oficialismo llegará fortalecido a las elecciones presidenciales de 2027. Según afirmó, la sociedad comenzó a respaldar el rumbo económico actual y eso terminará consolidando un cambio cultural más profundo en materia económica y fiscal.
