Los bonos del Tesoro de EE.UU. abren 2026 en alza tras un 2025 excepcional

Los bonos del Tesoro de EE.UU. abren 2026 en alza tras un 2025 excepcional

Los bonos del Tesoro de EE.UU. abren 2026 en alza tras un 2025 excepcional

 

Los bonos del Tesoro de Estados Unidos iniciaron 2026 con una suba en sus precios, extendiendo el buen momento que dejaron atrás en 2025, cuando registraron su mejor desempeño anual desde 2020. En la primera jornada de negociación del año, los rendimientos cedieron levemente, reflejando un clima de mayor optimismo entre los inversores.

El título a 10 años mostró una baja de dos puntos básicos y se ubicó en torno al 4,15%, luego de revertir un avance inicial, mientras que el bono a 30 años descendió un punto básico hasta el 4,84%, tras haber tocado máximos que no se veían desde septiembre. El movimiento se dio en un contexto de menor volatilidad: los indicadores que miden las expectativas de oscilaciones en el mercado de renta fija estadounidense se encuentran en niveles mínimos desde comienzos de 2022.

El balance de 2025 resultó claramente favorable para la deuda soberana estadounidense. Un índice que sigue el desempeño del sector acumuló una ganancia superior al 6%, consolidando un año positivo para los inversores en bonos, según datos difundidos por Bloomberg Línea, que siguen de cerca la evolución de los mercados financieros globales.

De cara a los próximos meses, el foco está puesto en si esta tendencia puede sostenerse a lo largo de 2026. Una parte importante del mercado apuesta a que habrá nuevos recortes en las tasas de interés, en particular ante la expectativa de que el presidente Donald Trump designe a un sucesor con perfil más moderado para Jerome Powell, cuyo mandato al frente de la Reserva Federal concluye en mayo.

Sin embargo, ese escenario convive con señales de fortaleza en la economía estadounidense. Los últimos datos oficiales mostraron que la actividad creció al ritmo más acelerado de los últimos dos años, lo que podría limitar el margen para una baja agresiva de las tasas en el corto plazo. En ese marco, los próximos indicadores macroeconómicos, como el PMI manufacturero, serán clave para ajustar las expectativas del mercado.

Mientras tanto, otros mercados de bonos a nivel global mostraron comportamientos dispares. En Europa, los rendimientos de los títulos alemanes y británicos tendieron al alza durante la jornada, aunque luego moderaron sus avances, y en Australia los bonos quedaron rezagados, con subas más marcadas de las tasas, en medio de especulaciones sobre el impacto del aumento de los precios de las materias primas en el crecimiento económico.

Con este arranque de año, la deuda estadounidense vuelve a ubicarse en el centro de la atención de los inversores, atrapada entre la expectativa de una política monetaria más flexible y la resiliencia de una economía que sigue mostrando señales de fortaleza.

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