El petróleo profundiza su caída mientras avanzan los diálogos entre Estados Unidos e Irán
La reanudación del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz y los avances diplomáticos entre Washington y Teherán redujeron la preocupación sobre un posible desabastecimiento global y empujaron nuevamente a la baja los precios internacionales del petróleo.

Los precios internacionales del petróleo profundizaron su tendencia descendente este martes en medio de un escenario de mayor distensión geopolítica en Medio Oriente, impulsado por la normalización del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y el avance de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán.
El barril de Brent se ubicó cerca de los 76 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cayó por debajo de los 72 dólares, consolidando una corrección significativa respecto de los máximos alcanzados durante los momentos más críticos del conflicto.
Uno de los factores determinantes fue la recuperación de la actividad marítima en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta por donde circula una porción considerable del comercio mundial de hidrocarburos.
La creciente cantidad de petroleros que atraviesan la zona con normalidad y la reactivación de las operaciones logísticas contribuyeron a reducir los temores sobre posibles interrupciones en el suministro global.
A este escenario se sumaron señales positivas provenientes de las negociaciones diplomáticas entre Washington y Teherán, orientadas a poner fin a la guerra iniciada a finales de febrero. Aunque las conversaciones todavía se encuentran en una etapa inicial y podrían extenderse durante varios meses, ambas partes reconocieron avances en la construcción de una hoja de ruta para alcanzar un acuerdo más amplio.
La mejora en las perspectivas geopolíticas impactó rápidamente en los mercados energéticos. Las primas que tradicionalmente reflejan tensiones en la oferta comenzaron a retroceder y los diferenciales entre contratos futuros del petróleo evidenciaron una menor presión sobre el abastecimiento.
Según distintas estimaciones, Emiratos Árabes Unidos ya exporta cerca del 85% de los volúmenes previos al conflicto, mientras que decenas de millones de barriles volvieron a fluir desde los países del Golfo hacia los mercados internacionales.
No obstante, persisten algunas incertidumbres sobre la evolución de la demanda global, especialmente respecto al comportamiento de China y la velocidad con la que podrían normalizarse completamente las cadenas de suministro.
Además, la situación política interna en Estados Unidos también suma un nuevo elemento de análisis. El Senado aprobó una resolución simbólica para poner fin a la participación estadounidense en la guerra, evidenciando la falta de consenso interno para sostener una estrategia bélica prolongada.
A pesar del actual alivio en los mercados, los analistas advierten que el escenario sigue siendo frágil y que cualquier retroceso en las negociaciones diplomáticas podría reintroducir rápidamente la volatilidad en los precios internacionales de la energía.
