Aramco advierte que la guerra en Irán podría provocar un fuerte impacto en el mercado petrolero mundial

El CEO de la petrolera saudí alertó que una prolongación del conflicto podría afectar el suministro energético global. Arabia Saudita ya redujo su producción y busca rutas alternativas para exportar crudo.

Aramco advierte que la guerra en Irán podría provocar un fuerte impacto en el mercado petrolero mundial

 

La guerra en Medio Oriente comienza a generar señales de alerta en el mercado energético global. El director ejecutivo de Saudi Aramco, Amin Nasser, advirtió que una prolongación del conflicto con Irán podría tener consecuencias graves para el suministro de petróleo y para la economía internacional.

En sus primeras declaraciones públicas desde que el enfrentamiento militar afectó el flujo de energía en la región, el titular de la principal compañía petrolera saudí señaló que el impacto en los mercados podría ser significativo si las interrupciones se mantienen en el tiempo.

De acuerdo con reportes citados por Bloomberg Línea, el conflicto ya provocó alteraciones en el transporte de crudo y en la actividad de los petroleros en Medio Oriente, especialmente en torno al estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más relevantes para el comercio mundial de hidrocarburos.

Ante este escenario, Arabia Saudita comenzó a reducir su producción de petróleo en hasta 2,5 millones de barriles diarios. La medida se suma a recortes similares adoptados por otros productores de la región, entre ellos Emiratos Árabes Unidos, Irak y Kuwait.

Nasser explicó que, aunque la compañía dispone de rutas alternativas para exportar petróleo, existen limitaciones logísticas que impiden mantener el volumen habitual de envíos al mercado internacional.

Una de las estrategias implementadas consiste en redirigir parte del crudo hacia el puerto de Yanbu, ubicado sobre el mar Rojo, mediante el oleoducto Este-Oeste que atraviesa Arabia Saudita. Esta infraestructura permite transportar hasta siete millones de barriles diarios hacia la costa occidental del país.

Según el ejecutivo, alrededor de dos millones de barriles por día de ese volumen se destinan a refinerías nacionales situadas en esa misma región. Al mismo tiempo, la compañía continúa exportando combustibles refinados, como diésel, desde instalaciones ubicadas en el oeste del reino.

El directivo de Aramco señaló que, si bien el sector energético ha atravesado interrupciones en el pasado, la actual situación representa una de las crisis más complejas que ha enfrentado la industria petrolera regional.

Además de los problemas logísticos, algunas instalaciones energéticas en Arabia Saudita también resultaron afectadas por ataques recientes. Entre ellas se encuentra una de las refinerías más importantes del país, que debió suspender temporalmente sus operaciones tras un ataque con drones.

En paralelo a estas dificultades operativas, la compañía anunció un programa de recompra de acciones por aproximadamente 3.000 millones de dólares, el primero de su historia. El plan prevé la adquisición de hasta 350 millones de acciones durante los próximos 18 meses.

Aramco también informó un incremento en el dividendo base correspondiente al último trimestre del año, que alcanzará los 21.900 millones de dólares, un aumento cercano al 3,5% respecto al período anterior. Este pago representa una fuente clave de ingresos para el gobierno saudí y su fondo soberano, que en conjunto controlan más del 97% de la empresa.

En términos financieros, la petrolera reportó un flujo de caja libre de 27.500 millones de dólares durante el trimestre, suficiente para cubrir el pago de dividendos por segundo período consecutivo.

Mientras tanto, la evolución del conflicto en Medio Oriente continúa siendo el principal factor de incertidumbre para el mercado energético global. Analistas del sector coinciden en que la duración de la guerra y el impacto sobre las rutas de exportación serán determinantes para el comportamiento de los precios del petróleo en los próximos meses.

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