Acciones de Nvidia suben con fuerza: cinco razones que explican el optimismo de Wall Street

El fabricante de chips superó expectativas con ingresos de US$96.200 millones, proyectó un crecimiento del 70% para 2028 y recibió mejoras en sus precios objetivos de los principales bancos de inversión, que ven en la demanda y en el avance de Vera Rubin los principales motores de su valoración.

 

Nvidia volvió a colocar el crecimiento de la inteligencia artificial en el centro de Wall Street. Sus resultados y, sobre todo, sus perspectivas disiparon parte de las dudas sobre una desaceleración del gasto, mientras varios analistas elevaron sus valoraciones ante una demanda que todavía supera la capacidad de suministro, según un análisis publicado por Bloomberg Línea. La acción subió 8,74% hasta los US$227,98, un movimiento que contrasta con la reacción posterior a cinco de sus seis reportes anteriores, cuando los títulos cayeron pese a que la empresa siguió superando las expectativas. Nvidia encadena 16 trimestres con ventas por encima de las previsiones. Esta vez, los ingresos del segundo trimestre fiscal alcanzaron US$96.200 millones, frente a los US$92.500 millones esperados, mientras la ganancia ajustada fue de US$2,22 por acción, por encima de los US$2,09 proyectados. La principal señal llegó después de conocerse el balance trimestral. “Increíblemente, estamos viendo una aceleración de la demanda incluso a nuestra escala”, afirmó la directora financiera Colette Kress. “Las previsiones de nuestros clientes apuntan a que nuestro crecimiento se duplicará el próximo año”.

La primera clave del optimismo es la previsión de crecimiento que cambia las expectativas. Nvidia espera que sus ingresos aumenten cerca de 70% en el año fiscal 2028, muy por encima del crecimiento de aproximadamente 45% que descontaba el consenso. Para Kunjan Sobhani y Oscar Hernández Tejada, analistas de Bloomberg Intelligence, esa diferencia implica más de US$100.000 millones de potencial adicional sobre las estimaciones actuales. Para Charu Chanana, estratega jefe de inversiones de Saxo Bank, el dato más relevante no fue que Nvidia volviera a superar las previsiones trimestrales, sino la perspectiva para 2028, que confirma que la demanda continúa siendo más fuerte que la oferta disponible. Esa fortaleza también aparece en el estado de resultados: los ingresos crecieron 106% interanual, Data Center generó US$89.000 millones (más de 92% de las ventas totales), y Nvidia proyectó US$108.000 millones de ingresos para el trimestre actual.

La segunda razón es que la demanda supera a la oferta y hay nuevos clientes. Los ingresos de los hiperescaladores aumentaron 13% frente al trimestre anterior, hasta US$48.700 millones, mientras AI Clouds, Industrial and Enterprise (ACIE) avanzó 25%, hasta US$40.300 millones. Los hiperescaladores aún representan alrededor de 55% de Data Center, pero ACIE ya aporta aproximadamente 45%. La limitación está en la oferta: Nvidia elevó sus compromisos de suministro y capacidad a US$279.000 millones desde US$119.000 millones, principalmente por memoria y fabricación, y las previsiones de los clientes apuntan a un crecimiento cercano al 100%, por encima de lo que Nvidia puede suministrar. La tercera clave es Vera Rubin, que amplía cuánto puede monetizar Nvidia. Los ingresos potenciales por gigavatio han pasado de unos US$18.000 millones con Hopper a US$25.000 millones con Grace Blackwell y cerca de US$40.000 millones con Vera Rubin, que ya está en producción y podría representar cerca de 20% de los ingresos de Data Center en el tercer trimestre fiscal.

La cuarta razón es que el crecimiento presiona los márgenes y el flujo de caja. Nvidia registró un margen bruto ajustado de 75% en el segundo trimestre y proyectó 74% para el tercero, con una caída prevista a 71%-72% en el cuarto trimestre antes de estabilizarse alrededor de 72%-73% durante el año fiscal 2028. Chanana identifica el encarecimiento de la memoria como una de las principales presiones, y Nvidia ha optado por absorber parte de la inflación de esos componentes en lugar de trasladarla completamente a sus clientes. El flujo de caja libre cayó 56% trimestral, hasta US$21.300 millones, mientras las cuentas por cobrar absorbieron US$22.300 millones de efectivo y el inventario aumentó US$5.800 millones. La quinta clave es que Nvidia utiliza su balance para ampliar el mercado de IA, con estructuras que incluyen compromisos de suministro, garantías, acuerdos con nubes de IA y mecanismos para facilitar el acceso a terrenos, electricidad, centros de datos y financiación, como el respaldo a un proyecto de OpenAI en Ohio y la plataforma para movilizar US$500.000 millones de capital privado hacia infraestructura de IA.

Atif Malik, analista de Citi, elevó sus estimaciones de EPS para los años fiscales 2027, 2028 y 2029 en 2%, 25% y 38%, respectivamente, y subió su precio objetivo a US$315 desde US$300. JPMorgan también elevó su objetivo a US$320 desde US$280, UBS lo aumentó a US$300 desde US$280, y Bank of America reiteró un objetivo de US$350. El precio objetivo promedio a 12 meses pasó de US$306,53 a US$324,29 en una semana, un alza de 5,79%, lo que implica un potencial retorno de 42,2%. El próximo tramo dependerá de cuánto suministro adicional consigue Nvidia, cómo evoluciona el costo de la memoria, si Rubin escala según lo previsto y hasta qué punto la compañía recupera margen y flujo de caja mientras sostiene el crecimiento proyectado.

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