El mercado apuesta a una desaceleración inflacionaria y resurgen inversiones en pesos
Tras el dato de inflación de abril, crecen las expectativas de baja nominalidad y vuelven a ganar atractivo algunos instrumentos financieros ajustados por CER y tasa fija.

La desaceleración de la inflación registrada en abril comenzó a modificar las expectativas del mercado financiero argentino y reactivó el interés por algunas inversiones en pesos que habían perdido atractivo durante los primeros meses del año. Con un dólar relativamente estable y una inflación que mostró señales de moderación tras varios meses de aceleración, analistas y consultoras recalibran sus proyecciones y ajustan estrategias de inversión frente a un escenario económico todavía atravesado por elevada nominalidad e incertidumbre financiera.
Según un análisis publicado por Ámbito Financiero, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril se ubicó en 2,6%, marcando la primera desaceleración inflacionaria en diez meses luego del salto registrado en marzo, cuando la inflación había superado el 3%.
Entre los datos más observados por el mercado apareció la caída de la inflación núcleo, que pasó de 3,2% a 2,3%, además de una fuerte desaceleración en el precio de la carne, uno de los componentes que más presión había ejercido sobre el índice general durante los meses previos.
En este nuevo escenario, distintas consultoras económicas comenzaron a ajustar sus proyecciones para mayo y estiman que la inflación mensual podría ubicarse entre 2,1% y 2,4%. En paralelo, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina proyecta una inflación de 2,3%, consolidando expectativas de una desaceleración más sostenida durante el segundo trimestre del año.
Desde la sociedad de bolsa Aldazabal & Cia, la analista Florencia Blanc señaló que el proceso de desinflación podría retomarse, aunque advirtió que no será lineal. Según explicó, las proyecciones privadas ubican actualmente la inflación anual de 2026 cerca del 29%, levemente por debajo de las expectativas reflejadas en el REM y en los precios implícitos del mercado.
El informe identifica además dos factores principales que actualmente funcionan como anclas sobre los precios. El primero es la estabilidad cambiaria, que continúa actuando como referencia nominal para buena parte de la economía. El segundo es la política de precios aplicada por YPF sobre los combustibles.
Según estimaciones privadas, YPF viene absorbiendo parcialmente el impacto internacional del aumento del petróleo mediante un “buffer” de precios que mantiene el valor local de los combustibles aproximadamente un 15% por debajo de lo que implicaría una actualización plena basada en la evolución del crudo Brent.
En este contexto de menor inflación esperada, algunos instrumentos financieros en pesos comenzaron a recuperar atractivo. Luego de un abril en el que varias colocaciones quedaron prácticamente empatadas con la inflación, el mercado empezó a reposicionarse tanto en activos ajustados por CER como en títulos a tasa fija.
Tras conocerse el dato inflacionario, los instrumentos indexados por CER registraron subas promedio cercanas al 1,3%, mientras que los títulos a tasa fija avanzaron alrededor del 0,9%. Actualmente, varios de estos activos ofrecen tasas efectivas mensuales de entre 1,7% y 2%, niveles que vuelven a captar atención mientras el tipo de cambio permanece relativamente contenido.
Desde Grupo SBS, el jefe de Research, Juan Manuel Franco, consideró que las oportunidades en la curva en pesos ya no son tan evidentes como meses atrás y que el posicionamiento dependerá del perfil de riesgo de cada inversor y de sus expectativas sobre inflación futura.
El informe sostiene que quienes mantienen una visión optimista sobre el proceso de desinflación todavía encuentran valor en bonos a tasa fija de mediano y largo plazo, especialmente con vencimientos hacia 2027. En cambio, los inversores más cautelosos continúan privilegiando instrumentos indexados por CER.
Entre los activos destacados aparecen bonos como X30N6 y TZXD7, además de los nuevos instrumentos duales CER/TAMAR, que buscan cubrirse tanto frente a inflación como frente a eventuales movimientos de tasas de interés.
Una postura similar sostienen desde Adcap y Banco Comafi, donde continúan recomendando Boncer para posiciones en pesos de corto y mediano plazo ante un escenario donde la inflación todavía podría permanecer cerca del 2% mensual.
Pese a la desaceleración inflacionaria, el mercado sigue mostrando cautela respecto al denominado carry trade, especialmente por la persistencia de riesgos cambiarios y financieros.
Además de los datos de inflación, la atención de los inversores estará concentrada esta semana en distintos eventos económicos y financieros relevantes. Entre ellos sobresale la reunión del directorio del Fondo Monetario Internacional para revisar el acuerdo vigente con Argentina, instancia tras la cual podría aprobarse un nuevo desembolso cercano a los mil millones de dólares.
A nivel internacional, los mercados también seguirán de cerca la evolución del precio del petróleo Brent y las discusiones económicas que comenzarán durante la cumbre del G7, en medio de las tensiones geopolíticas derivadas del conflicto en Medio Oriente.
