El boom de la inteligencia artificial explica más del 70% del crecimiento del S&P 500
Las compañías vinculadas a IA concentran gran parte de las ganancias corporativas en Wall Street, aunque otros sectores comienzan a mostrar señales de recuperación tras dos años de debilidad.

La inteligencia artificial se consolidó definitivamente como el principal motor del mercado bursátil estadounidense y ya explica más de dos tercios del crecimiento de utilidades del índice S&P 500, en un fenómeno que profundiza el liderazgo de las grandes tecnológicas en Wall Street y redefine la estructura de ganancias corporativas en Estados Unidos. Sin embargo, analistas también observan el inicio de una recuperación en sectores rezagados de la economía, lo que podría ampliar el actual rally bursátil durante 2026.
Según un análisis publicado por Bloomberg Línea, un grupo de 44 compañías vinculadas al ecosistema de inteligencia artificial ya concentra cerca del 45% de toda la capitalización del S&P 500 y aportará aproximadamente el 71,1% del crecimiento total de ganancias del índice durante el primer trimestre del año.
Los analistas de Bloomberg Intelligence, Nathaniel T. Welnhofer y Christopher Cain, resumieron el fenómeno señalando que “la IA ya no solo impulsa al S&P 500; cada vez más es el propio S&P 500”.
La afirmación refleja el peso creciente de las empresas tecnológicas dentro del mercado estadounidense, especialmente aquellas vinculadas a semiconductores, infraestructura en la nube y plataformas de computación de gran escala.
Entre las compañías que lideran este proceso aparece Nvidia, convertida en uno de los principales símbolos del boom global de inteligencia artificial gracias a la demanda explosiva de chips avanzados para procesamiento de datos y entrenamiento de modelos de IA.
El informe señala que las compañías relacionadas con inteligencia artificial proyectan un crecimiento promedio de ganancias cercano al 40,7% entre el primer y cuarto trimestre de 2026, casi tres veces más que el 13,6% esperado para el resto de las empresas que integran el S&P 500.
Dentro de ese universo, el segmento de semiconductores continúa siendo el principal núcleo de expansión. Bloomberg Intelligence estima que las utilidades de las compañías fabricantes de chips crecerán un 122% durante 2026, luego de haber registrado ya un fuerte avance promedio de 44,4% en 2025.
La magnitud de estas cifras ayuda a explicar por qué los inversores continúan tolerando valuaciones extremadamente elevadas en el sector tecnológico. Según el informe, el mercado ya no se mueve únicamente por expectativas futuras sobre la inteligencia artificial, sino también por resultados concretos en ingresos, rentabilidad y expansión de márgenes empresariales.
El crecimiento de ventas también muestra la intensidad del fenómeno. Las compañías vinculadas a IA dentro del S&P 500 proyectan un incremento promedio de ingresos del 24,2% interanual entre el primer trimestre y finales de 2026, frente al 7% esperado para el resto del índice.
Los fabricantes de semiconductores vuelven a encabezar las proyecciones, con un crecimiento estimado de ventas de 53,7%. Detrás aparecen los llamados hyperscalers —grandes plataformas globales de computación en nube— con una expansión prevista del 24,4%, seguidos por compañías de infraestructura de software, con un crecimiento cercano al 19,7%.
El informe sostiene que la demanda de chips y capacidad computacional continúa acelerándose pese a los temores sobre desaceleración económica global o posible saturación del ciclo tecnológico.
Además, Bloomberg Intelligence destacó que las compañías de inteligencia artificial vienen registrando incrementos trimestrales superiores al 20% en sus ganancias desde mediados de 2023, consolidando uno de los ciclos de expansión corporativa más fuertes de los últimos años.
Sin embargo, uno de los elementos que más atención comienza a captar entre los inversores es la recuperación gradual de sectores no tecnológicos que habían quedado rezagados frente al dominio absoluto de las grandes empresas vinculadas a IA.
Según el informe, el resto del S&P 500 proyecta ahora un crecimiento de utilidades del 13,6% entre el primer y cuarto trimestre de 2026, un ritmo superior al observado durante los últimos dos años y apoyado principalmente por sectores cíclicos como energía y materiales.
Ese proceso podría reducir parcialmente la dependencia del mercado respecto de gigantes tecnológicos como Nvidia y ampliar la base del actual rally bursátil estadounidense.
Para los analistas, este cambio resulta especialmente relevante porque una recuperación más equilibrada entre distintos sectores disminuiría algunos de los riesgos asociados a la fuerte concentración actual del mercado en un reducido grupo de empresas de megacapitalización tecnológica.
