Villarruel se desligó del aumento a senadores y propuso donar el incremento a un hospital
La vicepresidenta afirmó que no tiene facultades para modificar las dietas de los legisladores y sugirió que quienes reciban el aumento destinen ese dinero al Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.
En medio de la polémica por la actualización de las dietas de los senadores nacionales, la vicepresidenta Victoria Villarruel sostuvo que no posee atribuciones para intervenir en la decisión sobre los salarios de los legisladores. La titular del Senado explicó que el monto de las remuneraciones es definido por los propios integrantes de la Cámara Alta y no por quien ejerce la presidencia del cuerpo.
El debate se intensificó luego de que se confirmara una suba cercana al 10% que comenzará a impactar en las dietas a partir de mayo. Frente a las críticas generadas por la medida, Villarruel difundió un mensaje público en el que aclaró su posición y remarcó que no participa en la definición de los haberes de los senadores. Según explicó, su rol institucional no le permite modificar ni aprobar aumentos salariales.
En ese marco, la vicepresidenta planteó como alternativa que los legisladores que perciban el incremento evalúen donar ese dinero a la Fundación del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. La propuesta fue presentada como una opción voluntaria para quienes deseen destinar el aumento a una institución vinculada a la salud infantil.
El tema también generó debate dentro del oficialismo. Desde el bloque de La Libertad Avanza expresaron críticas al incremento salarial y señalaron que la política debería actuar con mayor prudencia en un contexto económico complejo para gran parte de la sociedad. En ese sentido, algunos legisladores del espacio sostuvieron que no es oportuno avanzar con nuevas subas en las dietas parlamentarias.
La discusión tomó mayor relevancia luego de que trascendiera que, tras el ajuste salarial del personal del Congreso, las dietas de los senadores podrían acercarse a los once millones de pesos mensuales. Según publicó Infobae, el incremento surge de un acuerdo paritario aplicado a los trabajadores legislativos que impacta automáticamente en los ingresos de los miembros de la Cámara Alta.
La actualización salarial fue autorizada por las autoridades administrativas del Congreso y contempla una serie de aumentos escalonados que se aplican desde diciembre hasta mayo. El esquema incluye incrementos retroactivos y ajustes acumulativos que se calculan sobre los módulos que determinan las remuneraciones del personal legislativo.
En medio de la controversia, algunos legisladores libertarios reiteraron su rechazo a la suba y plantearon que el dinero correspondiente al incremento podría destinarse a instituciones sociales o proyectos de interés público. Sin embargo, desde distintos sectores del Senado remarcan que cualquier modificación sobre las dietas debe surgir de una decisión colectiva de los propios senadores.
Mientras continúa la discusión política sobre el tema, Villarruel insistió en que su función institucional no incluye la potestad de definir los ingresos de los legisladores y que cualquier resolución sobre el aumento o su eventual rechazo corresponde exclusivamente a quienes integran la Cámara Alta.

