Mendoza impulsa un plan de infraestructura turística con una inversión de USD 30 millones
La provincia lanzó un programa para financiar obras estratégicas en municipios, con un esquema reintegrable que busca potenciar el desarrollo económico y el turismo.
El Gobierno de Mendoza puso en marcha el Plan de Infraestructura Pública Turística Municipal, una iniciativa que contempla una inversión total de 30 millones de dólares destinada a fortalecer el perfil turístico de los distintos departamentos de la provincia.
El programa se desarrolla en el marco de una estrategia orientada a consolidar la matriz productiva y promover el ordenamiento territorial, articulando acciones entre la Subsecretaría de Infraestructura y Desarrollo Territorial y el Ente Mendoza Turismo (Emetur).
El primer proyecto en ejecución es la denominada “Ciudad del Vino”, en el departamento de Godoy Cruz, que fue seleccionado tras un proceso de evaluación técnica que priorizó criterios como la innovación, la sostenibilidad y el impacto económico regional.
Uno de los aspectos centrales del esquema es su modalidad de financiamiento. Los recursos provienen de los fondos del Resarcimiento de la Promoción Industrial y se otorgan a los municipios bajo un modelo reintegrable, que establece la devolución del capital en un plazo de diez años. Este mecanismo permite conformar un fondo rotatorio, orientado a sostener nuevas inversiones en infraestructura en el futuro.
Desde el gobierno provincial destacaron que este modelo busca vincular la obra pública con el desarrollo económico, promoviendo proyectos que no solo impliquen intervenciones urbanas, sino que funcionen como dinamizadores de la actividad turística y productiva.
En el caso de Godoy Cruz, la “Ciudad del Vino” se proyecta como un espacio que combinará dimensiones culturales, históricas y tecnológicas, con el objetivo de posicionarse como un atractivo turístico de relevancia dentro del circuito vitivinícola provincial.
El proceso de selección de los proyectos incluyó la evaluación de variables como la viabilidad técnica y económica, la capacidad de generación de empleo, el potencial para atraer inversiones privadas y la integración con circuitos turísticos existentes.
Con esta política, la provincia busca consolidar un enfoque en el que la infraestructura pública opere como un instrumento estratégico para el desarrollo territorial, articulando inversión estatal y dinamismo del sector privado en torno al turismo como actividad clave.

