Melella rechazó la distinción que la Universidad Kennedy pretende otorgar al Embajador británico

El gobernador Gustavo Melella envió una nota dirigida a la rectora de la Universidad Kennedy, Dra. María del Carmen Magariños, en rechazo a la entrega de la distinción Doctor Honoris Causa al Embajador británico, Mark Kent.

 

En una carta remitida a la rectora María del Carmen Magariños, el gobernador Melella entiende que resulta, por lo menos “contradictorio que una universidad argentina, especialmente del renombre de la Universidad Kennedy, otorgue una distinción por “la destacada trayectoria en el desarrollo de las relaciones internacionales” del señor Kent, cuando dicha trayectoria se encuentra enmarcada en la realización de acciones que propugnan mantener parte de nuestro territorio ocupado por la potencia extranjera que representa.

A través de la misiva, el Gobernador expresa:

“La importancia de la Universidad Kennedy como una de las primeras universidades privadas del país con más de 55 años de historia, y respecto al destacado y constante trabajo realizado por su Unidad Académica Asistencial (UAA), la cual trabaja desde hace 20 años en conjunto con los Veteranos de Guerra de Malvinas, profesionales implicados en la atención y acompañamiento a VGM y sus familiares, y con la Asociación de Familiares de Caídos en Malvinas”.

“El Gobierno de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, manifiesta su total desacuerdo respecto a la distinción al Señor Embajador británico en la República Argentina. Consideramos que el doctorado Honoris Causa es un galardón que se entrega a aquellas personas que se han destacado por su función en determinadas áreas profesionales, sin embargo, no se debe soslayar el impacto que dichas funciones hayan tenido o puedan tener en el país de la institución que lo otorga al momento de conferirlo”

“Las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, son parte integral del Territorio Nacional y se encuentran bajo la jurisdicción de nuestra Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Desde hace 188 años estos territorios se encuentran ocupados ilegalmente por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte que, configurando un anacronismo sin precedentes en pleno Siglo XXI, se niega sistemáticamente a cumplir con lo indicado por la comunidad internacional para poner fin al colonialismo en todas sus formas. El Sr. Mark Kent es Embajador de la potencia extranjera que usurpa parte de nuestro territorio, que expolia nuestros recursos naturales y que se niega a poner fin a dichos actos haciendo caso omiso al derecho internacional”.

“Así, las funciones del Sr. Kent, desde que comenzó su misión en 2016, no han sido otras que las de explorar y -en ciertos casos obtener- aquellos beneficios que permitiesen solucionar los inconvenientes prácticos de la presencia ilegal británica en el Atlántico Sur y así favorecer y fortalecer dicha ocupación colonial”.

“Apelando al marketing, a la diplomacia pública y con la ayuda de las redes sociales y algunos sectores de la sociedad, el Sr. Kent logró instalarse como una figura mediática reconocida en nuestro país, a efectos de intentar modificar la percepción del pueblo argentino respecto al representante del Estado con el cual hace 188 años perdura una disputa de soberanía”.

“En este sentido, y lejos de favorecer y fortalecer la relación bilateral, lo que se hubiese logrado con el cumplimiento de las obligaciones internacionales que le incumben al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte  en lo referido a la solución de las disputas internacionales y a poner fin al colonialismo en todas sus formas, el señor Kent avanzó con el objetivo británico del mantenimiento del status quo caracterizado por la posición obstinada británica y su intransigencia para reanudar las negociaciones para solucionar la disputa de soberanía, sumado a los constantes actos unilaterales que, contrarios a las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, tienen como fin último el saqueo sistemático de nuestros recursos naturales y la de afianzar la presencia ilegal británica en nuestros archipiélagos australes”.

“El señor Kent ha manifestado públicamente que la disputa de soberanía se encontraba resuelta (sic), en un claro ejemplo de la prepotencia colonial británica de la que hemos sido víctimas desde los tiempos en que Manuel Moreno fuera defenestrado por la opinión pública británica por no aceptar la posición de la Corte de Londres. Disputa que sigue abierta luego de tantos años justamente por el accionar de personajes como Mark Kent que, cumpliendo con su misión diplomática, pretenden imponer la situación de hecho y procurar que la Argentina simplemente acepte la misma”.

“El Embajador británico ha justificado en innumerables oportunidades el desproporcionado e injustificado accionar militar británico que preocupa no sólo a la Provincia que me honra representar sino también a los países de la Región, por tratarse de una acción violatoria de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur, instituida por la resolución 41/11 de la Asamblea General de las Naciones Unidas del 27 de octubre de 1986, que exhorta a todos los Estados de todas las demás regiones, en especial a los Estados militarmente importantes, a que respeten escrupulosamente la región del Atlántico Sur como zona de paz y cooperación, en particular mediante la reducción y eventual eliminación de su presencia militar en dicha región”.

“Asimismo, con la connivencia de algunos sectores políticos y de la sociedad civil, se ha intentado mostrar el accionar del Sr. Kent como uno de los autores del “proyecto humanitario” en relación a la determinación de los restos de nuestros soldados caídos, y se pretendió mostrar a tal proyecto como una concesión o acto de buena voluntad del Reino Unido para con nuestro país. Lejos está de serlo”.