Por su parte, el ministro de Bioagroindustria, Sergio Busso, dijo que “como lo viene haciendo desde hace años, Córdoba rechaza las retenciones agropecuarias porque penalizan a la producción. No convalidamos la decisión política de implementarlas a las economías regionales ni de incrementarlas”.
Suba de retenciones: cómo podría afectar a las economías regionales
Previo a las críticas de Llaryora, las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) ya habían advertido que el aumento de las retenciones previsto en la ley ómnibus que presentó el Gobierno, provocaría “menor inversión, menor empleo y más concentración de la producción”.
Un análisis costo-beneficio de los derechos de exportación que hizo la entidad reveló que, para muchas actividades productivas, en particular de las economías regionales, esta nueva presión tributaria “perjudicaría notoriamente a los productores, y el beneficio a obtener por el fisco nacional es escaso“.
Desde la CRA señalaron que los principales perjudicados serían los productores de los vinos, el algodón, la carne ovina, el aceite esencial de limón, el tabaco, la cadena forestal, la cadena avícola, la cadena porcina, la floricultura, la mandioca, las aromáticas y especias e incluso algunas producciones regionales menores, como por ejemplo semillas de chía, sésamo, poroto mung, cártamo y pisingallo.