Chubut avanza en la puesta en valor de Península Valdés con un proyecto de economía circular
La iniciativa reutiliza materiales plásticos, como lonas de aerogeneradores, para transformarlos en madera plástica destinada a la reconstrucción de miradores y la renovación de mobiliario en la Unidad Operativa Punta Pirámide, con articulación entre el sector público y privado.

El Gobierno del Chubut, a través del Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas y la Administración del Área Natural Protegida Península Valdés, impulsa mejoras en la infraestructura y el mobiliario de la Unidad Operativa Punta Pirámide mediante la reutilización de materiales plásticos. El proyecto de economía circular se lleva adelante de manera articulada entre el Gobierno Provincial, las empresas Aluar y Goldwind, y la participación de La Ciudad Posible.
La propuesta contempla la reutilización de lonas provenientes de los aerogeneradores de Goldwind instalados en el Parque Eólico La Flecha que, junto con otros materiales plásticos, son transformadas en madera plástica para su posterior utilización en infraestructura. De esta manera, materiales que cumplieron su función original se convierten en nuevos recursos, promoviendo el aprovechamiento de residuos y contribuyendo al desarrollo de soluciones sostenibles para los espacios de uso público.
En Punta Pirámide, la madera plástica se destinó a la reconstrucción de miradores y a la renovación de mobiliario, incluidos bancos con y sin respaldo. Estas mejoras forman parte de las acciones de puesta en valor y regeneración de sitios estratégicos de Península Valdés, con el objetivo de mejorar la experiencia de los visitantes y fortalecer una gestión sostenible del área protegida. Como contraparte de la iniciativa, la Administración del Área Natural Protegida aportó la mano de obra de personal propio para llevar adelante los trabajos.
La subsecretaria de Conservación y Áreas Protegidas, Nadia Bravo, destacó que la provincia tiene una línea de trabajo orientada a poner en valor sus áreas protegidas y señaló que Península Valdés es un ejemplo para el resto. “Transformar materiales que podrían convertirse en residuos en nuevos recursos para mejorar la infraestructura demuestra el potencial de la economía circular y abre la puerta a futuras acciones conjuntas entre el sector público y el privado”, afirmó.
El proyecto destaca la importancia de la articulación entre el Estado y el sector privado para promover iniciativas que integren la conservación del patrimonio natural, la mejora de la infraestructura turística y la economía circular.
