Mariana Larroque: “Trabajamos para aplicar y territorializar la Ley de Parto Humanizado”

La diputada bonaerense se refirió al proyecto para crear un Plan Estratégico de Parto Respetado y a la necesidad de trabajar la problemática de la violencia obstétrica con Foros Participativos en todas las regiones sanitarias bonaerenses.

 

La diputada provincial Mariana Larroque impulsó en 2020 la adhesión de la Provincia de Buenos Aires a la Ley Nacional de Parto Humanizado. Es además autora de un proyecto de Ley que propone la creación de un Plan Estratégico Provincial de Parto Respetado e impulsora de los Foros de participación “Camino al Parto Respetado en la Provincia de Buenos Aires” que se realizan en conjunto con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual.

En una entrevista explicó el trabajo que se viene realizando para contribuir a la erradicación de la violencia obstétrica en territorio bonaerense.

Está trabajando la temática del parto respetado desde la Legislatura bonaerense y el año pasado se promulgó la adhesión de la Provincia a la Ley Nacional de Parto Humanizado. ¿Qué significó ese paso?

Sí, estamos trabajando para la efectiva aplicación y territorialización de la Ley de Parto Humanizado en toda la Provincia de Buenos Aires. Logramos la adhesión y es un avance enorme, pero también es apenas el punto de partida en un largo camino que tiene que ver con deconstruir prácticas que están muy instaladas en el sistema de salud y muy invisibilizadas en la sociedad. La violencia obstétrica es de las violencias de género más naturalizadas y es una problemática a nivel mundial. Hace 16 años que se sancionó la Ley 25.929 pero la realidad es que todavía no hemos conseguido avances significativos. Estoy convencida de que la adhesión de la provincia es un logro colectivo producto de la misma lucha que hoy nos permite ver con más claridad las desigualdades y violencias por razones de género. Hoy tenemos a nuestro favor que contamos con la voluntad del Gobierno.

En esta línea usted presentó un proyecto en la Legislatura bonaerense para crear un Plan Estratégico de Parto Respetado. ¿En qué consiste?

Es una norma complementaria a la Ley nacional 25.929 que busca trabajar con las realidades y complejidades específicas de cada uno de los territorios de la Provincia de Buenos Aires. El objetivo es generar los mecanismos que hagan posible replantear la lógica y las prácticas del sistema de salud en cada territorio y, a la vez, visibilizar y sensibilizar a los fines de que la sociedad se involucre y defienda sus derechos.

El punto central que proponemos es la creación de una mesa intersectorial que funcionará en el ámbito del Ministerio de Salud Provincial en la que se trabaje articuladamente con el Ministerio de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual, Asociaciones y Colegios Profesionales, Organizaciones que defiendan estos derechos, la Comunidad científica y demás actores relacionados con la temática. Será un espacio de consulta, discusión y generación de propuestas y protocolos para el desarrollo e implementación del Plan. Algunos de los objetivos que se perseguirán desde ahí serán: brindar asistencia y capacitaciones en género para todos los equipos de salud y personal de las instituciones sanitarias y desarrollar estrategias comunitarias territoriales de acompañamiento. La ley también propone impulsar campañas de difusión sobre los derechos que tienen las personas gestantes y recién nacidas, así como también la capacitación y actualización de las y los profesionales.

Esta Ley es de aplicación tanto para el sistema de salud público como privado.

Lo planteamos como un plan porque los planes permiten trabajar por etapas, tienen objetivos y también porque entendemos que solo podrá ser implementado si logra adaptarse a la realidad específica de cada uno de los territorios de nuestra provincia.

Estamos en la semana del parto respetado, buen momento para hablar de una problemática transversal a toda la sociedad como es la violencia obstétrica. ¿En qué consiste?

La violencia obstétrica está tipificada como un tipo de violencia de género dentro de la ley de protección integral hacia las mujeres y está definida como aquella que ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres y personas gestantes. Hay muchas formas de ejercer violencia obstétrica que van desde el maltrato explícito, verbal o físico, hacia la persona que va a parir o que está gestando, la omisión de información respecto de las intervenciones que se realizan en sus propios cuerpos, el proceso de parto y el estado de salud de su hije. También es violencia obstétrica la infantilización de las mujeres durante el parto, situación que las hace sentir en una posición de inferioridad para tomar decisiones sobre sus vidas y las de sus bebés. Y también la medicalización y realización rutinaria de intervenciones como la inducción del parto, la cesárea o la episiotomía. Todas prácticas que la OMS desaconseja o recomienda para situaciones específicas.

¿Cuál considera que sería el camino para desandar esa violencia?

En mi opinión, desandar las prácticas que vulneran los derechos de las mujeres, personas gestantes y recién nacides requiere de un trabajo en varios sentidos. Por un lado, las leyes son fundamentales, pero también es necesario que existan políticas públicas que aborden la problemática en todas sus aristas. En el trabajo que estamos haciendo en la Provincia de Buenos Aires con los Foros Participativos “Camino al Parto Respetado” surge permanentemente la necesidad de transformar el paradigma médico hegemónico y patriarcal. Asimismo, la patologización, el intervencionismo y la medicalización del embarazo y el parto se sustentan en la idea de que los cuerpos no están suficientemente preparados para afrontar estos procesos de manera fisiológica y también, en muchos casos, en la necesidad de que estos procesos se desarrollen dentro de los tiempo que impone la institución.
Para la transformación de este paradigma hay que trabajar en la idea de que la persona gestante, les bebés y las familias deben ser les protagonistas del parto y del embarazo. El sistema de salud debe estar preparado para acompañar y para que las intervenciones se realicen únicamente en los casos en que sean verdaderamente necesarias. Hay que transformar la lógica de las relaciones de poder dentro del sistema de salud y construir corresponsabilidades entre médicxs y usuarixs. También es muy importante y necesario que la comunidad se involucre en estas discusiones y se apropie de sus derechos. Los derechos están y deben cumplirse. Estamos trabajando para que la sociedad los conozca y, sobre todo, para que sean garantizados en todo el territorio bonaerense.

¿En qué consisten los foros “Camino al Parto Respetado”?

Este año todavía no retomamos la agenda de los foros por la situación epidemiológica. Los que realizamos en el 2020 fueron encuentros virtuales, en los que reflexionamos colectivamente con los equipos de salud, con las organizaciones que trabajan la temática, con los colegios profesionales y con quienes tienen responsabilidades institucionales, tanto legislativas como ejecutivas, es decir con las y los actores que trabajan cotidianamente en la temática y con la comunidad en su conjunto.
Decidimos hacerlos plurales e intersectoriales porque creemos que es en la profundización de ese diálogo que está el camino para desnaturalizar las prácticas que vulneran derechos. A partir de estos intercambios estamos elaborando un diagnóstico colectivo de la situación actual y, a su vez, pudimos tomar aportes sugeridos por les participantes que fueron incorporados al Plan Estratégico.

¿Quiénes participan y qué balance hace de los ya realizados?

La organización de los foros se hace con la lógica de las regiones sanitarias y los impulsamos desde la Cámara de Diputados de la Provincia en conjunto con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual. La intención es que a partir de estos Foros queden conformadas las mesas regionales que funcionen como espacios de trabajo colectivo. Hasta el momento lo realizamos en las regiones II, III, IV, X y IX. Vamos a esperar a que la situación epidemiológica mejore para reanudarlos y hacerlos en las regiones que nos faltan.
Como todo proceso participativo es muy dinámico pero, por sobre todas las cosas, es muy enriquecedor y contribuye tanto a visibilizar la problemática como a trabajar en el cambio de paradigma que necesitamos para terminar con estas violencias.

¿Los derechos de las personas gestantes, familias y bebés durante el proceso de embarazo, parto y post parto son los mismos en pandemia?

Hoy en día existen protocolos determinados para evitar contagios dentro y fuera del sistema de salud. Respetando esos protocolos, las personas tienen derecho a la compañía durante el trabajo de parto, parto y post parto, a la internación conjunta y a que se les informe respecto de las prácticas que se realizan sobre sus cuerpos y sus bebés. Durante la pandemia se agravaron todas las violencias por razones de género y la violencia obstétrica no fue la excepción. Se registraron muchas denuncias en las que se manifestaba que no se estaba permitiendo el acompañamiento, se cancelaron muchos turnos y controles sin demasiadas explicaciones, se separaron a lxs bebés de las madres sin justificativo y se desaconsejó la lactancia materna arbitrariamente en muchos casos. En este sentido, creo que la semana del parto respetado nos tiene que servir para reafirmar que los derechos de las personas gestantes deben respetarse.

Por qué es importante trabajar la incorporación de estos temas en la agenda pública?

Creo que el feminismo, los feminismos, vinieron a cambiar el orden de las cosas para siempre y a impartir justicia. Que las mujeres y disidencias estemos comprometidas en defender nuestros derechos en las calles y que seamos cada vez más mujeres las que ocupamos lugares en los que se toman decisiones generan las condiciones de posibilidad para que aquellos temas que parecían no pertenecer a la agenda pública, hoy ocupen muchas veces lugares de relevancia en dichas agendas. Hoy podemos reconocer muchas violencias que padecemos las mujeres y diversidades que están totalmente normalizadas en la sociedad y eso es un paso muy importante. Queda mucho camino por recorrer pero como sociedad estamos avanzando.
Me parece importante destacar también la aprobación a nivel nacional de dos proyectos que acompañan a las mujeres y personas gestantes en las decisiones que tomen en sus trayectorias vitales: me refiero a la Ley de interrupción voluntaria del embarazo y la Ley de los mil días. En este sentido, considero que el mensaje de nuestro proyecto político es claro: tenemos la definición de que el Estado esté presente para las mujeres y personas con capacidad de gestar en las elecciones que hagan para sus vidas.