Jorge Macri destacó la política de orden y seguridad en la Ciudad
El jefe de Gobierno encabezó un reconocimiento a cinco comisarios generales que alcanzaron la máxima jerarquía de la Policía porteña. Durante la ceremonia, resaltó la incorporación de agentes, vehículos, equipamiento y nuevas estrategias operativas.

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, participó de una ceremonia de reconocimiento a los integrantes de la Policía de la Ciudad que alcanzaron la máxima jerarquía dentro de la fuerza. Los oficiales recibieron un espadín ceremonial como distinción por su liderazgo, mérito y trayectoria profesional.
Los comisarios generales reconocidos fueron Leonardo Gallego, Laura Cesanelli, Néstor Ortubia, Alberto Sagastizábal y Germán Goris. Durante el acto, realizado en el Instituto Nacional Sanmartiniano, también se entregaron insignias y diplomas.
El espadín es una espada corta de carácter ceremonial que simboliza el honor, la autoridad y el compromiso con los valores institucionales de la Policía de la Ciudad. Macri destacó que fue el primer jefe de Gobierno en encabezar formalmente este reconocimiento y expresó su respaldo al trabajo de la fuerza.
Durante su intervención, el mandatario sostuvo que desde el inicio de su gestión se tomó la decisión de recuperar el orden en la Ciudad. Según afirmó, la seguridad constituye una condición indispensable para garantizar la libertad de los ciudadanos y permitir el progreso de la sociedad.
El Gobierno porteño atribuyó a los oficiales distinguidos parte de los resultados obtenidos en la reducción de robos y homicidios. La administración afirmó que los indicadores delictivos alcanzaron mínimos históricos, aunque no detalló en el anuncio los períodos ni las cifras utilizadas para establecer esa comparación.
Desde diciembre de 2023 se incorporaron más de 5.000 agentes y la fuerza cuenta actualmente con unos 28.000 efectivos. La ampliación del personal estuvo acompañada por la compra de más de 600 patrulleros, camionetas, motocicletas, cuatriciclos y bicicletas destinados a las comisarías.
También se sumaron 7.000 chalecos antibalas con sistemas de geolocalización y más de 600 armas de baja letalidad, entre dispositivos Taser y Byrna. Estas incorporaciones forman parte del esquema de modernización y despliegue territorial impulsado por el Ejecutivo de la Ciudad.
Macri señaló que la función de la Policía consiste en proteger la vida, la libertad y la propiedad privada, y sostuvo que la entrega del espadín implica una responsabilidad adicional para quienes alcanzan los rangos superiores. También ratificó una política de tolerancia cero frente al delito.
La estrategia de seguridad incluye operativos para recuperar propiedades ocupadas. La administración porteña informó que recientemente se concretó la restitución del inmueble número 900 y que las intervenciones se desarrollaron en barrios como Constitución, Balvanera, San Telmo, La Boca, Almagro y Palermo.
De manera paralela, continúan los operativos de saturación en estaciones de subte, centros de trasbordo y distintos puntos de la Ciudad. Entre ellos se encuentran la Operación Muro, destinada a reforzar los accesos en el límite con la provincia de Buenos Aires, y la Operación Tormenta Negra, que movilizó a más de 1.500 efectivos en 15 barrios populares.
El ministro de Seguridad, Horacio Giménez, afirmó que los espadines representan la autoridad y el mando institucional. El funcionario destacó los valores del honor, el compromiso, la responsabilidad y el mérito, y ratificó la confianza del Gobierno en los oficiales que alcanzaron el rango más elevado de la fuerza.
