Clases presenciales: la Corte fallaría este martes a favor de la Ciudad

Cuatro de los jueces de la Corte presentaron sus votos en la Secretaría de Juicios Originarios este lunes.

Clases presenciales: la Corte fallaría este martes a favor de la Ciudad

 

El Gobierno porteño y el nacional esperan que la Corte Suprema se pronuncie respecto de la presentación judicial que impulsó la Ciudad este martes, con el fin de decidir de manera autónoma en materia educativa. Según consignó Clarín, el máximo tribunal fallaría a favor de la Ciudad.

Mientras tanto, pese al último DNU firmado por el presidente Alberto Fernández, este lunes las 2.359 escuelas de la ciudad de Buenos Aires brindaron clases presenciales

Cuatro de los jueces de la Corte presentaron sus votos en la Secretaría de Juicios Originarios este lunes. Según consignó Clarín, Elena Highton de Nolasco se abstendrá porque ya consideró que no no es competencia de la Corte involucrarse directamente en los diferendos entre la Nación y la Ciudad.

Horacio Rosatti y Juan Carlos Maqueda dieron los mismos argumentos para fallar acerca de la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires.

Ricardo Lorenzetti y el presidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz, también presentaron su voto en la Secretaría.

El lunes pasado, Carlos Zannini, procurador del Tesoro, solicitó a última hora que se desestime el amparo presentado por el Procurador General de la Ciudad, Gabriel Astarloa quien había objetado el DNU anterior, considerándolo “inconstitucional”, “arbitrario” e “irrazonable”.

Luego, el máximo tribunal le otorgó al Procurador General, Eduardo Casal, tres días para que opine al respecto. El último jueves por la tarde finalmente firmó el dictamen que sostenía que el Gobierno nacional “careció de buenos fundamentos para justificar el cierre temporal de las escuelas”. Así, manifestó que el Decreto que abrió el debate era inconstitucional.

No obstante, el dictamen caducó el viernes cuando entró en vigencia el nuevo DNU con igual medida: un cierre temporal de las escuelas. La posición del gobierno porteño también fue la misma: mantener los establecimientos educativos abiertos. El riesgo, en este caso, es que no cuentan con amparo jurídico en esta ocasión.

Ahora, aguardan que la Corte sea quien determine qué pasos seguir y reconozca la autonomía de la Ciudad para administrar y decidir sobre las escuelas bajo su órbita y que nuclean a 600.000 alumnos.

Este sábado por la tarde, la Ciudad y sus asesores letrados tuvieron una reunión virtual en la que analizaron, como resguardo, la posibilidad de ampliar los términos del primer amparo ante el máximo tribunal.

El debate gira en torno a que dicho amparo ya no se encuentra vigente con lo cual podría considerarse abstracto el planteo. De todos modos, al referirse sobre la autonomía de la Ciudad, consideran que podría ser suficiente para poder garantizar las clases presenciales.

El plan B que baraja la Ciudad es acudir nuevamente ante la Corte Suprema, con argumentos que abarquen los términos del nuevo DNU y los datos epidemiológicos que maneja el ministro de Salud porteña, Fernán Quirós. Estos constituyen el argumento principal para continuar con el dictado de clases de forma presencial.