Un diciembre político recargado: Milei abre una batalla clave mientras el peronismo enfrenta su mayor crisis en décadas
La Casa Rosada enviará hoy el proyecto de modernización laboral a tres áreas estratégicas del Gobierno. En paralelo, el peronismo transita un proceso de fracturas internas y una caída histórica en su representación legislativa.
El inicio de diciembre encuentra a la política nacional en un punto de ebullición. Un mes históricamente delicado para cualquier administración se transformará esta vez en el escenario donde el Gobierno de Javier Milei buscará avanzar con una serie de reformas de alto impacto económico y laboral, mientras el peronismo atraviesa una fase de debilitamiento sin antecedentes desde la restauración democrática.
Este lunes llegará a tres despachos clave —los de Manuel Adorni, Martín Menem y Patricia Bullrich— el texto final del proyecto de modernización laboral, una pieza central dentro del paquete de reformas que la Casa Rosada pretende aprobar en sesiones extraordinarias junto con el Presupuesto, la reforma tributaria y el endurecimiento del Código Penal. La convocatoria al Congreso se publicará en los próximos días.
La presentación de la reforma se da en un contexto particular: Milei arriba fortalecido a este tramo final del año, tanto en imagen como en representación parlamentaria. En apenas un mandato, el oficialismo pasó de 2 a 94 diputados y de 0 a 20 senadores, una expansión inédita que contrasta con la situación del peronismo, que se encuentra en su momento de mayor debilidad. Según proyecciones, Unión por la Patria podría quedar con solo 93 diputados y 26 senadores, su nivel más bajo desde 1983.
En el medio de la agitación legislativa y la reorganización interna impulsada por Karina Milei —que días atrás encabezó una cumbre estratégica en Mar del Plata—, el Partido Justicialista afronta múltiples fracturas. Con Cristina Kirchner en prisión domiciliaria e inhabilitada, y apenas cuatro gobernadores de extracción peronista en el país, las tensiones internas se multiplican. En Diputados, la continuidad de Germán Martínez al frente del bloque está en discusión, y varios mandatarios provinciales estudian armar bancadas propias. En este punto, se filtró que el gobernador catamarqueño Raúl Jalil ya decidió separar a sus representantes, y podrían sumarse nuevas fugas.
A mitad del texto, el entorno de Casa Rosada dejó trascender —como mencionó Infobae en su cobertura— que Milei considera este diciembre un terreno fértil para acentuar su estrategia de confrontación política, especialmente ante un peronismo que llega dividido, con gobernadores enfrentados y sin capacidad de ordenamiento interno.
En el Senado, la bancada peronista que conduce José Mayans perdió recientemente a dos de sus integrantes —Gerardo Zamora y Elia Moreno— y busca contener a Convicción Federal. En paralelo, la Legislatura bonaerense replicó ese clima: Axel Kicillof no logró aprobar el endeudamiento provincial y crecen las sospechas sobre ausencias que habrían respondido a otras terminales del propio PJ.
Mientras tanto, varios gobernadores peronistas ya aceptaron sentarse a la mesa de negociación con Milei para discutir apoyos en extraordinarias. Con La Libertad Avanza y el PRO, el oficialismo reúne más de 110 diputados y 26 senadores, por lo que necesita alrededor de 20 votos adicionales en Diputados y 10 en el Senado para asegurar la aprobación de las reformas.
La reconfiguración política también alcanza al Ejecutivo. Patricia Bullrich dejó el Ministerio de Seguridad para asumir su banca en el Senado, donde tendrá un rol central en la discusión de la reforma laboral. Mañana jurará su reemplazante, Alejandra Monteoliva. Desde su entorno destacan que Bullrich buscará instalar una agenda de “orden y modernización”, incluso en disputa con sectores de la CGT.
Por su parte, en la Jefatura de Gabinete habrá movimientos seguros: José “Cochi” Rolandi dejará su cargo y no será la única salida que se concrete en los próximos días, según confirmaron fuentes oficiales.
Con reforma laboral, Presupuesto, tributos y Código Penal en el horizonte inmediato, comienza un diciembre que promete ser uno de los más intensos de los últimos años. Para Milei, es la oportunidad de consolidar poder en el Congreso. Para el peronismo, el momento crítico en el que se definirá su capacidad real de recomposición.

