Repasa todo lo que dejó el encuentro con los gobernadores por el FMI

El faltazo del jefe de Gobierno generó muchas críticas. La ausencia de la UCR y el cruce del bonaerense con Guzmán.

Repasa todo lo que dejó el encuentro con los gobernadores por el FMI

 

La exposición transcurría sin mayores sobresaltos. Alberto Fernández y Martín Guzmán habían cumplido con los gobernadores de la oposición, en especial con los del radicalismo, en respetar cierta institucionalidad y no abundar en la responsabilidad de Juntos por el Cambio por el préstamos con el Fondo Monetario, hasta que algunos de los mandatarios provinciales aprovecharon la puesta en escena para caerle con fuerza a la anterior gestión.

Primero fue Jorge Capitanich: “Este endeudamiento fue absolutamente irresponsable”, subrayó antes de ensayar una serie de preguntas vinculadas a las tarifas y a los salarios que el propio Presidente se encargó de evacuar.

Y le dio paso a Axel Kicillof, el gobernador bonaerense que se referencia en Cristina Kirchner y que no dejó pasar la oportunidad para cargar con dureza contra la oposición.

“Algunos de los responsables (de la deuda) están ausentes en esta mesa. Me temo, Alberto, que estén planeando no acompañar cualquier acuerdo. Éramos diputados y pedimos mil veces que vengan a debatir al Parlamento: no vinieron y ahora se quejan de que estamos haciendo más reuniones”, resumió en una obvia alusión a Horacio Rodríguez Larreta, el único de los 24 gobernadores que no envió representante a la exposición, en el museo del subsuelo de la Casa Rosada, que se extendió durante unas tres horas.

El enojo oficial con el jefe de Gobierno porteño sigue bien latente. “Es un maleducado”, razonó directamente uno de los más estrechos colaboradores de Fernández tras el encuentro. Se refieren al mensaje de WhatsApp que Guzmán le envió el lunes al jefe de la Ciudad, sin respuesta: “Le clavó el visto”.

Por el contrario, en el Gobierno había este miércoles cierta satisfacción con los tres gobernadores de la UCR, que enviaron representantes a Buenos Aires. Fue lo que acordaron el día anterior el Presidente y el jujeño Gerardo Morales en al menos media docena de llamados telefónicos. Fernández habló además con el correntino Gustavo Valdés.

Ambos gobernadores, también molestos con el jefe de Gobierno porteño, habían avisado no solo que preferían reunirse con Guzmán la semana próxima junto a los jefes de bloque radicales -una reunión cuya dinámica aún no está resuelta-, sino que enviarían delegados por la situación epidemiológica: uno de ellos está aislado por contacto estrecho, y el otro porque es positivo de COVID. En el caso de Rodolfo Suarez, se encuentra de viaje.

La sorpresa llegó por Zoom

Fue, de todos modos, el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, el que dio la notaVía Zoom, al igual que Alicia Kirchner y Gerardo Zamora, el puntano pidió disculpas por su “verdad incómoda” y se pronunció en contra de la estrategia de Fernández y Guzmán.

“No estoy de acuerdo con el camino. No denunciarlo como una estafa es un camino equivocado que no comparto. Que el pueblo elija a través de una consulta popular: denunciamos esta estafa que condena a muchas generaciones o elegimos el camino de la negociación”, se despachó Rodríguez Saá, que sugirió, en todo caso, una solución intermedia: “Acudir a los tribunales de La Haya”.

El Presidente cerraba los ojos de a ratos. Y se estiraba en su silla. El vínculo con Rodríguez Saá no es el mejor. De hecho, fue el único que se presentó con lista propia para desafiar al jefe de Estado en las elecciones internas del PJ, en el 2020.

En el entorno presidencial se mostraron satisfechos con la convocatoria, a pesar de la ausencia de una docena de gobernadores, en su mayoría por vacaciones, como Sergio Uñac, que pidió licencia y envió a su vice, y el salteño Gustavo Sáenz, de descanso en la playa. A otro de los ausentes del PJ lo vieron hace algunos días de compras en un shopping de Miami.

“Es enero, se que he arruinado vacaciones a unos cuantos”, se sinceró sobre el final el Presidente. Aunque no lo dijeron explícitamente, algunos internamente cuestionaban si la fecha elegida fue la ideal. Incluso, más de un mandatario que tuvo que suspender su descanso se fue fastidiado. Un peronista del interior se volvió directamente de Casa Rosada a encontrar con la familia, en un selecto destino playero.  

Había agrado oficial, además, con la transmisión en vivo. En especial, porque, en la previa, se debatió hasta última hora si convenía mostrar el contenido completo del cónclave. 

“Estuvieron todas las provincias con representantes. El único ausente fue Larreta”, resaltaban colaboradores del ministro de Economía.

La ausencia del jefe de Gobierno no fue, en ese sentido, el único pasaje del discurso de Kicillof que sobresalió durante la exposición. El gobernador bonaerense también se refirió a la estrategia oficial frente al Fondo y a la incidencia de Estados Unidos en el board del organismo, blanqueada por el propio Guzmán, que abundó en las diferencias en torno al “sendero fiscal” entre lo que propone el país y lo que pide el FMI, y el peso de la administración norteamericana.

“Los que mandan son siempre los mismos, en particular Estados Unidos. Ahora seguramente tampoco estarán del todo de acuerdo con las soluciones que estamos tratando de proponer”, planteó Kicillof. Y siguió: “Cabe revisar la estrategia” en caso de que prevalezca la posición férrea de Estados Unidos.

“Los rivales también juegan”, le contestó el ministro de Economía antes de cerrar el encuentro. En su entorno, por caso, relativizaron la declaración del gobernador: “Axel está alineado”, aseguraron. 

Left Menu Icon
Política & Economía