Qué va a pasar con la causa del Memorándum de Entendimiento con Irán

El TOF 8 puede decretar la nulidad de lo actuado como pidió CFK, sobreseer a todos los acusados por inexistencia de delito, como acaba de ocurrir con el caso del Plan Qunita, o rechazar los planteos y avanzar hacia un juicio oral.

En todo el mundo judicial existe consenso de que la causa Memorándum es un armado grotesco. (Fuente: Télam)

 

Tras el alegato de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, la causa del Memorándum tendrá un parate hasta el 4 de agosto cuando se produzca la intervención de los demás imputados y del fiscal Marcelo Colombo.

Según detalló Página12, el siguiente paso será que el Tribunal Oral Federal número 8 dicte una resolución: puede decretar la nulidad de lo actuado, como pidió CFK, podría también sobreseer a todos los acusados por inexistencia de delito, como acaba de ocurrir con el caso del Plan Qunita, o simplemente puede rechazar los planteos y avanzar hacia la realización de un juicio oral. En todo el mundo judicial existe consenso de que la causa Memorándum es un armado sin fundamento alguno.

El argumento de Cristina Kirchner

El centro del alegato de la vicepresidenta, en lo que se refiere a la causa del Memorándum, fue la falta de imparcialidad de quienes reabrieron el expediente después de un trámite totalmente irregular. La jugada fue protagonizada por el fallecido Claudio Bonadio, la DAIA, dos familiares de las víctimas de la AMIA vinculados a la dirigencia comunitaria y los camaristas Gustavo Hornos y Mariano Borisnky, que permitieron el andar de una causa melliza. El argumento de CFK es que todo es nulo porque Hornos y Borinsky no fueron jueces imparciales dado que visitaban de manera oculta al entonces presidente Mauricio Macri.

Aceptar el planteo de la vicepresidenta sería una catástrofe para Comodoro Py porque impactaría en gran cantidad de causas. Pero, sobre todo, implicaría un reconocimiento de la trama ilegal manejada por la coalición política-mediática-judicial.

La próxima audiencia

En la audiencia del 4 de agosto se seguirán escuchando voces de los imputados acentuando lo planteado por Cristina Kirchner, pero también poniendo en escena otro enfoque que puede ser decisivo: no hubo nunca chance de cometer delito en el caso del Memorándum.

La cuestión ya fue planteada en un escrito por Aníbal Ibarra, abogado de Oscar Parrilli: “recientemente (año 2020) se incorporó a la causa el informe de Interpol. Textualmente se dice: ‘04/12/2013: – OCN BUENOS AIRES (Oficina Central Nacional Buenos Aires) se envía radio a SG (Secretaría General) haciendo conocer que el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.6 Sec. 11- es la única entidad que tiene potestad para dejar sin efecto las capturas internacionales ordenadas oportunamente en el marco de la causa AMIA, informando la plena vigencia de las capturas internacionales de los siguientes prófugos…”. Es decir que salvo que el exjuez Canicoba Corral lo hiciera, no había persona en el planeta Tierra que pudiera levantar las alertas rojas, lo que finalmente quedó corroborado por el informe de Interpol Buenos Aires agregado el año pasado en el expediente”.

O sea, ningún funcionario podía levantar las órdenes de captura de manera que ni Cristina ni Timerman estaban en capacidad de cometer el delito. A esto se suma otro hecho que desde el principio señaló el juez original de la causa, Daniel Rafecas: el Memorándum nunca entró en vigencia porque Irán no lo votó en su parlamento, de manera que no puede tener efecto jurídico algo que nunca entró en vigencia. Finalmente está la cuestión de que fue un tratado votado por ambas cámaras del Congreso, de manera que podía ser un mal instrumento, incluso inconstitucional, pero nunca un delito.

Este planteo debería tener buenas chances de prosperar, porque fue la base de lo que ocurrió inicialmente: la causa fue archivada por inexistencia de delito.

El rol del fiscal

El papel central en lo que se viene lo tendrá el fiscal Marcelo Colombo. La conclusión se deriva de lo que se vio en la causa Qunita: la fiscal Gabriela Baigún, tomando en cuenta dos nuevas pericias, determinó que no hubo delito en el expediente relacionado con los kits para recién nacidos. Baigún sostuvo que se trató de una prueba nueva, dictaminó, y los jueces del Tribunal Oral número 1 dijeron que sin acusación fiscal no puede haber condenas. Por lo tanto sobreseyeron a todos los imputados y no habrá juicio.

En el caso Memorándum, Colombo podría dictaminar que hay también elementos nuevos: el escrito de Interpol diciendo que sólo el juez podía levantar las alertas rojas –algo que era evidente de antes, pero que la central de policía puso en negro sobre blanco– y las visitas a Olivos y Casa Rosada que pudieron tener influencia en el curso del expediente.

Habrá que ver entonces lo que dice el fiscal, aunque el Tribunal puede inclinarse por la nulidad o la inexistencia de delito, más allá de que Colombo mantenga la acusación.

La hora de las definiciones

Las cartas están sobre la mesa y agosto será el mes decisivo. El miércoles 4 será la nueva audiencia ante Gabriela López Iñiguez, Daniel Obligado y José Michilini. Ese día deberían terminar las intervenciones de los imputados y sus abogados. No se puede descartar que haya que hacer una nueva audiencia si las intervenciones se extienden.

El último en hablar será el fiscal Colombo que deberá dictaminar qué planteos acepta y cuáles no, y finalmente los tres jueces se tomarán días o incluso dos o tres semanas para resolver. En el camino podría intervenir alguna de las salas de Casación por pedido de la agresiva querella que encabeza la DAIA.

Están los antecedentes de Qunita y, en la Cámara de Casación, de la causa dólar futuro. En ambos casos los jueces se inclinaron por la inexistencia de delito. Habrá que ver si esta vez ocurre lo mismo. En su momento, juristas de primer nivel como el fallecido Julio Maier, Raúl Eugenio Zaffaroni, León Arslanián y hasta Ricardo Gil Lavedra opinaron que la causa era muchisimo más política que judicial.

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