Masiva marcha universitaria reclamó al Gobierno que cumpla la ley de financiamiento
Estudiantes, docentes y rectores colmaron Plaza de Mayo y realizaron movilizaciones en todo el país para exigir mayores recursos para las universidades públicas.

Una multitudinaria movilización universitaria volvió a ocupar este martes las calles de Buenos Aires y de distintas ciudades del país en reclamo por el financiamiento de las universidades públicas y en rechazo a los recortes impulsados por el gobierno de Javier Milei.
La convocatoria fue impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Frente Sindical de las Universidades Nacionales, y constituyó la cuarta Marcha Federal Universitaria desde el inicio de la actual gestión nacional.
El acto central se desarrolló en la Plaza de Mayo, donde estudiantes, docentes, investigadores, trabajadores no docentes y autoridades universitarias reclamaron que el Gobierno cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso y respaldada en distintas instancias judiciales.
Durante la movilización se cuestionó especialmente la falta de actualización presupuestaria, el deterioro salarial en el sector universitario y el incumplimiento de los artículos vinculados a recomposición de salarios y becas estudiantiles.
El documento final leído frente a la Casa Rosada exigió que el Ejecutivo respete la ley vigente y advirtió sobre las consecuencias del ajuste sobre el sistema universitario público.
“Cumplan con la ley, no hipotequen el futuro”, fue una de las principales consignas repetidas durante toda la jornada.
Según reconstruyó Infobae, las columnas comenzaron a concentrarse desde el mediodía en distintos puntos del centro porteño y avanzaron hacia Plaza de Mayo desde universidades, sindicatos y organizaciones políticas y sociales.
Entre los principales referentes que tomaron la palabra estuvo el presidente del CIN, Franco Bartolacci, quien reclamó que el Gobierno garantice “los recursos mínimos indispensables” para el funcionamiento de las universidades públicas.
Bartolacci defendió además el papel histórico de la universidad como herramienta de movilidad social ascendente y sostuvo que el acceso igualitario a la educación superior constituye una responsabilidad que no puede quedar condicionada por restricciones presupuestarias.
El rector de la Universidad Nacional de Río Negro, Anselmo Torres, también cuestionó duramente al Gobierno y advirtió sobre riesgos para la democracia y el Estado de derecho vinculados al incumplimiento de leyes aprobadas por el Congreso.
Durante el acto, Torres sostuvo que limitar derechos, desconocer decisiones judiciales y restringir la protesta social representan señales preocupantes para el sistema democrático.
La movilización contó además con la participación de dirigentes opositores, sindicatos, gobernadores, intendentes y referentes de distintos espacios políticos. Entre ellos estuvo el gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien encabezó una de las columnas en Plaza de Mayo.
También participaron dirigentes de la Unión Cívica Radical (UCR), organizaciones estudiantiles, gremios docentes y representantes de universidades nacionales de todo el país.
La protesta incluyó además expresiones artísticas y performances impulsadas por estudiantes de la Universidad Nacional de las Artes, así como intervenciones vinculadas a la defensa de la ciencia, la investigación y el sistema público de educación superior.
En paralelo, desde el Gobierno nacional minimizaron parte del reclamo y volvieron a cuestionar la administración de fondos dentro de las universidades. Funcionarios cercanos al Ejecutivo insistieron en la necesidad de avanzar hacia mayores mecanismos de control y transparencia presupuestaria, aunque reconocieron que buena parte de los manifestantes expresaban demandas legítimas vinculadas al financiamiento educativo.
La marcha volvió a instalar el debate sobre el futuro del sistema universitario público en Argentina en medio de un contexto de ajuste fiscal, conflictividad presupuestaria y crecientes tensiones políticas entre el Gobierno y las instituciones académicas.
