El oficialismo abre el diálogo con la CGT para ajustar la reforma laboral y facilitar su aprobación

El Gobierno aceptó discutir cambios al proyecto de reforma laboral para sumar apoyos. Desde el 16 de enero funcionará una comisión técnica que analizará los planteos del sindicalismo y del sector empresario.

El oficialismo abre el diálogo con la CGT para ajustar la reforma laboral y facilitar su aprobación

 

El Gobierno nacional decidió avanzar en una instancia de negociación con la Confederación General del Trabajo (CGT) para introducir modificaciones al proyecto de reforma laboral que se debate en el Senado. El objetivo central es reunir los votos necesarios para aprobar la iniciativa en el recinto durante febrero.

La confirmación llegó por parte de la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, quien sostuvo que existe una definición política de revisar algunos puntos del texto. Según explicó, el antecedente de los cambios realizados durante el tratamiento de la Ley Bases marca el camino que seguirá ahora la reforma laboral.

En ese marco, Bullrich adelantó que el próximo 16 de enero comenzará a funcionar en la Cámara Alta una comisión técnica, coordinada por su asesora Josefina Tajes. Ese espacio trabajará junto a los bloques que acompañan al oficialismo y analizará las observaciones presentadas tanto por la CGT como por entidades empresariales. Diez días después, el 26 de enero, se iniciarán las reuniones con los senadores para avanzar en un dictamen, con la intención de llevar el proyecto al recinto el 10 de febrero.

La legisladora remarcó que el Gobierno mantiene una actitud abierta al diálogo, aunque con límites claros. Señaló que se evaluarán únicamente aquellas propuestas que apunten a modificar el esquema actual y a promover un mercado laboral más dinámico. “Lo que no queremos es que todo quede como está”, insistió, al argumentar que el sistema vigente desalienta la creación de empleo formal.

Desde la mirada oficial, uno de los ejes centrales de la reforma es brindar mayor previsibilidad a las empresas, especialmente en materia de litigios laborales y contingencias judiciales. En ese sentido, Bullrich afirmó que si el sindicalismo busca reducir el empleo informal y fortalecer el trabajo registrado, debe acompañar cambios estructurales que generen confianza para contratar.

En el Senado reconocen que la CGT manifestó su intención de discutir el contenido del proyecto, aunque hasta el momento no presentó una contrapropuesta concreta ni por escrito. De todos modos, desde el oficialismo aseguran que recibirán los planteos que se acerquen, siempre que se enmarquen en una lógica de transformación y no de conservación del statu quo, según publicó Infobae.

La negociación se canalizará directamente en el ámbito parlamentario y no a través de otros interlocutores habituales del Gobierno con el sindicalismo. Bullrich explicó que el debate se dará en el Senado, donde el oficialismo cuenta con 20 bancas y necesita del acompañamiento del radicalismo, el PRO y bloques provinciales para avanzar con la sanción de la ley.

Consultada sobre uno de los puntos más sensibles para la CGT, como las cuotas solidarias que financian a los sindicatos, la senadora evitó dar definiciones cerradas. Sostuvo que cualquier acuerdo deberá formar parte de una discusión integral sobre empleo, indemnizaciones, modalidades laborales modernas y negociación colectiva, priorizando siempre la creación de trabajo formal.

De esta manera, el Gobierno busca encauzar el debate legislativo y acercar posiciones con el sindicalismo, sin resignar los ejes centrales de una reforma que considera clave para modificar el funcionamiento del mercado laboral argentino.

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