El Gobierno festeja la inflación de 2025 y apunta a perforar el 1% mensual en el segundo semestre
Aunque diciembre mostró una leve aceleración, en Casa Rosada destacan que el índice anual fue el más bajo en ocho años. Confían en que la desaceleración continúe y que los registros comiencen con “cero” después de mitad de año.
Con buena parte del Gabinete en modo receso, el Gobierno puso el foco en el balance inflacionario de 2025 y celebró los datos difundidos por el INDEC: diciembre cerró con una suba del 2,8% y el año acumuló un 31,5%. A pesar del repunte del último mes, en el entorno del presidente Javier Milei hablan de un escenario de estabilidad y ratifican el objetivo de profundizar la desinflación en los próximos meses.
En los despachos oficiales remarcan que el resultado anual representa el nivel más bajo desde 2017 y lo presentan como una señal de que el programa económico está dando resultados. Funcionarios del área económica sostienen que la reducción se logró sin controles de precios ni intervenciones directas sobre el tipo de cambio, y subrayan que no se apeló a esquemas como los de acuerdos en supermercados para frenar subas.
Desde Balcarce 50 relativizan la aceleración de diciembre y la atribuyen a factores estacionales vinculados a las fiestas y al movimiento turístico. En ese sentido, aseguran que enero volverá a mostrar una desaceleración y que el sendero descendente se consolidará durante el primer semestre. “La tendencia es claramente a la baja cuando se observa la serie de los últimos 18 meses”, repiten cerca del Presidente.
En el Gobierno también insisten en la explicación monetaria del fenómeno inflacionario. Argumentan que la fuerte volatilidad económica registrada en 2024 provocó una caída histórica en la demanda de dinero y que los efectos de la política monetaria no son inmediatos. Por eso, confían en que el freno a la emisión y la estabilidad en la cantidad de dinero terminarán impactando con mayor fuerza en los precios a lo largo de 2026.
Según reconstruyen fuentes oficiales citadas por medios como Infobae, el objetivo político y económico es ambicioso: lograr que, hacia agosto, la inflación mensual perfore el 1% y que, pasado el primer semestre, los registros comiencen con “0”. Esa meta fue reiterada por Milei en entrevistas recientes, donde defendió el rumbo adoptado y destacó el rol del ministro de Economía, Luis Caputo, en la estrategia de estabilización.
En Casa Rosada comparan los números actuales con los del último año de la gestión anterior, cuando la inflación superó el 200%, y aseguran que el contraste refuerza el respaldo al programa libertario. Incluso citan encuestas privadas que muestran altos niveles de confianza en la conducción económica, atribuidos a la baja de la inflación y a la percepción de orden macroeconómico.
Mientras tanto, el Presidente volvió a destacar públicamente el desempeño de su equipo económico y calificó el resultado de 2025 como un hito. En el oficialismo consideran que la desinflación es uno de los principales activos políticos de la gestión y confían en que, si se mantiene la tendencia, los próximos meses consolidarán ese logro como uno de los ejes centrales del Gobierno.

