Brasil respondió a los insultos de Milei contra Lula: “Es una declaración antidemocrática y desequilibrada”
La Cancillería brasileña calificó como “inaceptable” la acusación del presidente argentino sobre un posible fraude en la segunda vuelta y advirtió que constituye un nuevo intento de injerencia extranjera en el proceso democrático del país vecino.

Brasil respondió a los últimos mensajes que el presidente Javier Milei escribió en la red social X contra Lula da Silva. Lo hizo mediante un comunicado que calificó las expresiones del presidente argentino como una “declaración antidemocrática, desequilibrada e impropia del jefe de Estado de un país amigo”. La Cancillería brasileña sostuvo que las acusaciones sobre un posible fraude en las elecciones constituyen un intento “inaceptable” de injerencia extranjera antes de la segunda vuelta presidencial.
El mandatario argentino había cuestionado a Lula en X y expresó que esperaba que “su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección”. El mensaje fue publicado mientras el presidente brasileño busca un cuarto mandato no consecutivo frente al senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal.
La respuesta diplomática se produjo cinco días antes de la votación decisiva. Brasil afirmó que la definición del futuro político del país corresponde exclusivamente a sus ciudadanos y que estos se expresarán en las urnas “sin ningún tipo de injerencia externa”. Milei acompañó su publicación con un fragmento de una entrevista televisiva en la que Lula defendía reducir la jornada laboral de seis a cinco días. Durante esa intervención, el mandatario brasileño planteó que una mujer no puede trabajar seis días semanales y descansar uno, porque esa jornada suele quedar destinada a limpiar el hogar. El presidente argentino calificó a su par de “progre machirulo” y agregó: “Después andan acusando de misóginos a todos sus oponentes. Se les está cayendo la careta a estos delincuentes”.
La Cancillería de Brasil consideró que los insultos estaban dirigidos contra el Poder Judicial y el sistema de votación electrónica del país y advirtió que representan “un nuevo e inaceptable intento de injerencia extranjera en el proceso democrático brasileño”. El comunicado oficial señaló que Milei reiteró versiones difundidas por quienes perdieron los comicios y organizaron un intento fallido de golpe militar cuatro años atrás.
El gobierno brasileño defendió la fiabilidad de su mecanismo electoral y aseguró que el sistema electrónico es “demostrablemente seguro”. Añadió que nunca registró irregularidades y que ya fue validado por observadores electorales internacionales durante la primera vuelta.
La elección definirá la presidencia entre Lula, del Partido de los Trabajadores, y Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. En la primera instancia, el aspirante del Partido Liberal obtuvo 47,03% de los votos, mientras que Lula reunió 45,16%.
El respaldo de Milei al candidato brasileño se manifestó desde aquella jornada. Tras conocerse los resultados, el jefe de Estado argentino escribió que cuando “pierde un zurdo comunista a manos de alguien de derecha”, los mercados celebran con grandes subas. Durante el primer debate televisado entre los dos candidatos, Lula vinculó a Bolsonaro con Milei y con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La confrontación entre Milei y Lula se arrastra desde el inicio de sus mandatos y estuvo marcada por descalificaciones personales del presidente argentino. Meses atrás, Milei llamó al mandatario brasileño “presidiario” y “ladrón”, expresiones que derivaron en la convocatoria a consultas del embajador de Brasil en Buenos Aires. Brasil es el principal socio comercial de Argentina y ambos países representan las mayores economías del Mercosur, por lo que la disputa entre sus presidentes se desarrolla en medio de una relación bilateral de peso estratégico para la región.
