Argentina avaló la captura de Maduro ante la ONU
El embajador Francisco Tropepi respaldó la acción de Estados Unidos contra el régimen venezolano y exigió la liberación inmediata del gendarme Nahuel Gallo, retenido desde 2024.
La Argentina expresó este lunes una posición contundente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas al respaldar la detención de Nicolás Maduro y reclamar la inmediata liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo, secuestrado en Venezuela desde diciembre de 2024. El planteo fue realizado por el embajador argentino ante la ONU, Francisco Tropepi, durante una sesión convocada para analizar el nuevo escenario político y de seguridad tras la captura del ex mandatario venezolano.
En su intervención, el diplomático argentino apoyó explícitamente la operación encabezada por Estados Unidos que permitió trasladar a Maduro a ese país para que enfrente cargos vinculados al narcotráfico y al terrorismo transnacional. Tropepi sostuvo que se trató de una acción decisiva frente a un régimen al que la Argentina caracteriza como una narcodictadura, responsable de violaciones sistemáticas a los derechos humanos y de la consolidación de redes criminales con impacto regional.
El embajador recordó que el Gobierno argentino declaró en 2025 como organizaciones terroristas tanto al denominado Cartel de los Soles como al Tren de Aragua, en el marco de una estrategia jurídica destinada a visibilizar la dimensión criminal del poder en Venezuela. En ese sentido, remarcó que el chavismo, desde su llegada al poder en 1999, combinó el control autoritario del Estado con el uso de estructuras ilícitas para garantizar su permanencia.
Durante la exposición, Tropepi también repasó las consecuencias sociales y humanitarias del régimen venezolano, al que responsabilizó por el empobrecimiento de la población y el éxodo de millones de ciudadanos. Fuentes diplomáticas citadas por agencias internacionales como EFE y Reuters señalaron que la delegación argentina buscó subrayar el impacto regional de esa crisis, tanto en términos de seguridad como de migración.
El representante argentino destacó además la coherencia de la política exterior del país desde la asunción del presidente Javier Milei. Mencionó decisiones como el otorgamiento de asilo diplomático a dirigentes opositores venezolanos en 2024, el desconocimiento de las elecciones consideradas fraudulentas y el reconocimiento de Edmundo González Urrutia como presidente legítimo, medidas que derivaron en la expulsión de la Argentina de Venezuela y en el asedio a su embajada en Caracas.
En relación con la situación judicial de Maduro, Tropepi señaló que el ex mandatario ya compareció ante tribunales federales en Nueva York, donde pudo designar defensa y ejercer su derecho a declararse inocente, lo que contrastó con las prácticas represivas atribuidas al régimen durante más de dos décadas.
Uno de los tramos centrales del discurso estuvo dedicado al reclamo por Nahuel Gallo. El embajador exigió que las autoridades que administren la transición venezolana garanticen su liberación inmediata y su regreso seguro al país. Recordó que el gendarme se encuentra en condición de desaparición forzada, tras haber sido trasladado a un centro clandestino de detención.
Al cerrar su intervención, la Argentina dejó planteado que el nuevo escenario abierto tras la detención de Maduro impone responsabilidades claras a la comunidad internacional. Entre ellas, acompañar una transición democrática real en Venezuela y dar señales concretas de ruptura con el pasado, comenzando por la liberación de ciudadanos detenidos arbitrariamente, como el caso del gendarme argentino.

