Argentina afina su agenda para la Conferencia de Seguridad de Múnich con foco en Israel y el Reino Unido
El encuentro internacional se realizará del 13 al 15 de febrero en Alemania y la delegación argentina estaría encabezada por el canciller Pablo Quirno, con reuniones clave en materia de defensa y política exterior.
Luego de su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, el Gobierno nacional se prepara para asistir a la 62ª edición de la Conferencia de Seguridad de Múnich, uno de los principales foros globales sobre defensa y geopolítica, que tendrá lugar en Alemania a mediados de febrero. La agenda argentina, aún en definición, se estructura en torno a dos ejes diplomáticos prioritarios: la relación con Israel y el diálogo con Gran Bretaña.
El canciller Pablo Quirno, quien lideraría la comitiva oficial, ya tiene previsto un encuentro con su par israelí, Gideon Sa’ar. La reunión se da en un contexto marcado por el aumento de las tensiones en Medio Oriente, el rol de Irán en la región, la situación política en Venezuela y la participación de ambos países en el Board of Peace, una iniciativa impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump para la resolución de conflictos internacionales.
El propio Quirno confirmó el contacto diplomático días atrás, al señalar que mantuvo una conversación telefónica con el canciller israelí para intercambiar visiones sobre los escenarios regionales y coordinar una reunión presencial durante la conferencia, con el objetivo de profundizar la relación estratégica bilateral.
En esa misma línea, desde el gobierno de Benjamin Netanyahu destacaron la reciente decisión argentina de declarar a la Fuerza Quds como organización terrorista. La medida fue celebrada por autoridades israelíes como un gesto relevante en la lucha internacional contra el terrorismo y como un reconocimiento a las víctimas de los atentados sufridos en Argentina, según consignaron fuentes diplomáticas consultadas por medios nacionales.
La sintonía entre ambos países también quedó reflejada en Davos, donde el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo un encuentro con su homólogo israelí, Nir Barkat, quien evalúa visitar Argentina en los próximos meses para avanzar en proyectos conjuntos y consolidar la alianza política promovida por el presidente Javier Milei.
En paralelo, la Casa Rosada busca aprovechar la cumbre en Alemania para avanzar en un diálogo sensible con el Reino Unido. El objetivo es explorar una eventual flexibilización del veto británico al rearmamento argentino, una restricción vigente desde 1982 que limita la adquisición de equipamiento militar con componentes de origen británico. Esta negociación es impulsada desde hace meses y cuenta con la participación activa del Ministerio de Defensa.
El propio Milei reconoció públicamente estas gestiones en una entrevista con un medio británico, en la que reafirmó que la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas no está en discusión, aunque subrayó que cualquier avance se buscará exclusivamente por la vía diplomática y respetando la voluntad de los habitantes del archipiélago. No obstante, fuentes oficiales aclaran que la agenda definitiva de reuniones en Múnich aún no está cerrada.
La presencia argentina en la Conferencia de Seguridad de Múnich había sido irregular durante casi una década, pero se reactivó en los últimos años. En 2024, la entonces canciller Diana Mondino marcó el regreso del país al foro, con una participación centrada en debates sobre economía global y gobernanza financiera. Un año después, en 2025, el canciller Gerardo Werthein profundizó esa línea con encuentros bilaterales y una agenda enfocada en energía, minerales críticos y seguridad internacional.
Además, Argentina tuvo un rol destacado cuando la organización de la Conferencia de Seguridad realizó por primera vez un panel en América Latina, en el marco de un encuentro de ministros de Defensa celebrado en Mendoza, reforzando su perfil como actor relevante en los debates hemisféricos.
La edición 2026 de la conferencia se desarrollará en un escenario internacional atravesado por fuertes reconfiguraciones: el aumento del gasto militar en Europa, la prolongación de la guerra entre Rusia y Ucrania, el avance tecnológico de China, la creciente influencia de Irán en Medio Oriente y la redefinición de alianzas estratégicas por parte de Estados Unidos. En ese contexto, el Gobierno argentino busca consolidar su posicionamiento y fortalecer vínculos clave en materia de seguridad y política exterior.

