San Miguel de Tucumán retuvo 20 vehículos y aplicará multas por arrojar basura en la vía pública

La Municipalidad avanzó con sanciones contra conductores detectados arrojando residuos en lugares no autorizados. Las infracciones fueron registradas por cámaras de monitoreo y derivadas a la Fiscalía Ambiental municipal.

 

La Municipalidad de San Miguel de Tucumán puso en marcha una nueva etapa de su política de control ambiental con la retención de 20 vehículos cuyos propietarios fueron identificados arrojando basura en distintos puntos no autorizados de la ciudad. La medida, que incluyó el traslado de los rodados al Corralón Municipal y la aplicación de multas económicas, fue resultado de una investigación administrativa desarrollada de manera conjunta entre distintas áreas municipales vinculadas al monitoreo urbano, el ordenamiento territorial y el control ambiental.

El procedimiento se inició a partir de registros obtenidos por las cámaras de vigilancia instaladas en diversos sectores de la capital tucumana. El material fue procesado por el Centro de Operaciones y Monitoreo Municipal (COMM), que posteriormente remitió las imágenes y pruebas a la Fiscalía Ambiental municipal para avanzar con las actuaciones correspondientes y dar intervención al Tribunal de Faltas. A partir de esa documentación se logró identificar vehículos cuyos ocupantes descendían para arrojar residuos en espacios públicos, generando basurales clandestinos en distintos sectores urbanos.

El secretario de Ordenamiento y Convivencia y responsable de la Fiscalía Ambiental municipal, Javier González, explicó que la investigación comenzó formalmente el 17 de abril, luego de que las cámaras detectaran reiteradas situaciones de disposición ilegal de residuos. Según señaló, el expediente incorporó material aportado tanto por el sistema de monitoreo urbano como por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, lo que permitió construir las denuncias elevadas posteriormente ante el juez de faltas competente. A partir de allí, el Tribunal ordenó el secuestro de los vehículos involucrados, medida que fue ejecutada durante el último fin de semana.

González sostuvo además que no se trata de hechos aislados sino de prácticas sistemáticas detectadas durante los últimos meses. Según precisó, los episodios investigados ocurrieron entre enero y abril de este año y forman parte de una problemática persistente vinculada a la generación de basurales clandestinos en distintos sectores de la ciudad. En ese sentido, advirtió que la investigación continúa abierta y que podrían impulsarse nuevas denuncias y secuestros de vehículos a medida que se identifiquen más infractores mediante las cámaras de vigilancia.

El funcionario remarcó también las consecuencias ambientales y sanitarias derivadas de estas conductas. Explicó que muchos de los residuos arrojados ilegalmente terminan obstruyendo sistemas de drenaje y desagües urbanos, lo que incrementa riesgos de anegamientos y favorece la proliferación de vectores contaminantes. Según indicó, estas situaciones afectan directamente la salud pública, el entorno urbano y las condiciones ambientales de distintos barrios de la ciudad.

Por su parte, la secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Julieta Migliavacca, señaló que el municipio venía desarrollando hasta ahora una estrategia centrada principalmente en campañas de educación y concientización ambiental, aunque afirmó que el actual escenario obliga a avanzar hacia mecanismos sancionatorios más estrictos. En ese marco, explicó que la Municipalidad decidió comenzar a labrar actas de infracción directamente sobre vehículos detectados arrojando residuos en la vía pública, documentación que luego es remitida a la Fiscalía Ambiental para continuar el proceso administrativo y judicial correspondiente.

Migliavacca vinculó además estas acciones con la estrategia ambiental impulsada por la intendenta Rossana Chahla, orientada a erradicar basurales a cielo abierto y mejorar las condiciones ambientales urbanas. Según afirmó, el municipio logró eliminar más del 45% de los basurales existentes en la ciudad, aunque reconoció que persisten dificultades debido a la reincidencia de personas que continúan arrojando residuos en espacios públicos pese a los operativos de limpieza permanentes.

La funcionaria destacó también la creación de herramientas institucionales específicas para abordar este tipo de problemáticas, entre ellas la puesta en funcionamiento de un juez de faltas ambiental y una Fiscalía Ambiental municipal dedicada exclusivamente a investigar infracciones vinculadas al ambiente y la gestión de residuos. Según explicó, estas estructuras permiten avanzar con investigaciones específicas y aplicar sanciones orientadas a desalentar prácticas contaminantes.

Finalmente, desde el municipio señalaron que los controles continuarán en distintos sectores de la ciudad y advirtieron que se mantendrá la política de secuestro de vehículos utilizados para arrojar residuos en lugares no habilitados. Las autoridades recordaron además que existen puntos verdes habilitados para la disposición diferenciada de materiales reciclables, escombros y otros residuos especiales, e insistieron en la necesidad de reforzar la colaboración ciudadana para sostener las políticas de limpieza y saneamiento urbano.

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