Paraná trabaja para mitigar los efectos de la crisis hídrica

El intendente, Adán Bahl, informó las acciones en marcha para llevar el servicio de agua potable nuevamente a las zonas afectadas.

 

Las declaraciones fueron realizadas este lunes en la zona de la Toma de agua. Allí, el presidente municipal dijo que la bajante histórica del río Paraná es una situación “crítica e inédita” que perjudica la distribución normal del servicio.

Informó que existen dificultades con la bomba captadora de agua del muelle uno, que es la que está más cerca de la orilla. Esta bomba alimenta la planta potabilizadora de Avenida Ramírez, que abastece al 15% de la ciudad. Debido a que ha dejado de funcionar, durante estos días el caudal de agua no fue suficiente para que el servicio llegue a todos los barrios.

“Entendemos el enojo de los vecinos ante la situación desesperante de no tener agua, pero la situación es critica”, señaló Bahl y agregó que la Municipalidad tiene “a los mejores recursos técnicos y materiales abocados a la solución”.

Luego explicó que ya se inició la obra del traslado de la bomba para ubicarla más cerca del cauce del río. “Esto es una solución definitiva, que nos va a permitir independizarnos para siempre de los problemas que acarrean las bajantes. No obstante, va a demandar un tiempo hasta que esté terminada”.

Mientras tanto, dijo, se avanza en una solución coyuntural, para que la bomba siga funcionando. Consiste en la construcción de un dique para sostener un nivel de agua adecuado.

En ese marco, remarcó que para afrontar esta compleja situación es clave la “responsabilidad ciudadana” y apeló “a la solidaridad de todos los paranaenses, sobre todo a los que tienen agua”.

“Necesitamos hacer un uso consciente y prudente del recurso, por nosotros y por nuestros vecinos, para que a nadie le falte un servicio tan esencial. Esta bajante nos pone a prueba como sociedad. Es inminente que actuemos con responsabilidad. Demostremos que somos solidarios”, concluyó.