Larreta viajó a Marcos Juárez en la previa a las elecciones del domingo

El jefe de gobierno porteño viajó al cierre de campaña en el pueblo al que Cambiemos considera cuna de origen por el triunfo de 2014. Llegó tarde, estuvo poco y siguió de largo. Guiño a Schiaretti y nacionalización de su propia performance.


“Hubo que insistir, pero vino. Y está todo bien”. Optimistas pero sin dejar de mostrar las muescas de un minucioso trabajo de orfebrería, desde el círculo cercano a Horacio Rodríguez Larreta pintaron de cuerpo entero el ánimo reinante en la primera parte de la visita del alcalde porteño a la provincia de Córdoba. Fue en Marcos Juárez, un lugar caro a los afectos de JxC, con Larreta flanqueado por la plana mayor del elenco cordobés y donde cumplió el ritual de pisar la ciudad que llaman Kilómetro 0: el lugar de debut de la coalición con el triunfo de 2014 que se expandió a todo el país. Marcos Juarez siguió pintada de amarillo, pero la racha podría terminar este domingo 11. Las elecciones –observadas por todo el país– tiene nerviosos a JxC con sondeos algo pesimistas.

Aquel domingo 7 de septiembre de 2014, el experimento que llevó a las huestes de Mauricio Macri a unir fuerzas con la Unión Cívica Radical y el Frente Cívico (juecismo) le asestó una de las pocas derrotas a José Manuel de la Sota y Unión por Córdoba en comicios para cargos ejecutivos. Desde entonces, la ciudad del este cordobés siempre se mantuvo amarilla. Incluso cuando en 2018 el actual intendente Pedro Dellarrosa esquivó la presencia de Macri en la campaña proselitista.

A ocho años de la victoria inicial, JxC se encuentra en una posición poco esperada de cara a unos comicios en los que, simbólicamente, se juega el poder en su lugar de nacimiento. Las últimas mediciones muestran al oficialismo corriendo de atrás y aspirando a un empate técnico. En ese marco, no son pocos los que señalan la indesición de Rodríguez Larreta de “bajar” a Marcos Juárez. “No quiere quedar pegado a una derrota gratuita”, sostienen.

Errores no forzados, rencillas internas y reclamos por más espacio desembocaron en un escensario impensado hace unos meses. Las luces de alarma comenzaron a encenderse con la misma conformación de las listas. Verónica Crescente (Unidos por Marcos Juarez, pata del schiarettismo en la ciudad) pegó el portazo tras no recibir el aval de Dellarrosa. Al frente de la Secretaría General de Servicios municipal, la actual candidata tuvo un alto perfil en la gestión de la pandemia. A caballo de su imagen positiva, reclamó internas. Como el pedido no cuajó, volvió al vecinalismo, que irá en alianza con el PJ. Además, agosto trajo otro golpe: la salida de la Coalición Cívica del espacio oficialista. Los lilitos acusaron “mezquindad y la falta de palabra” luego que el dirigente Gustavo Giosué quedara fuera de la lista en circunstancias poco explicadas.

A pocas horas de la apertura de las urnas, el run run parece haber surtido efecto en el electorado.

A paso veloz

Y si bien hubo dudas, la presencia del último aspirante a la Casa Rosada –antes estuvieron Mauricio Macri, Gerardo Morales y Patricia Bullrich–, termina de darle la calidad de “Meca” al comicio que ungirá al nuevo intendente.

En el ventoso jueves cordobés, donde la centralidad pasó por los incendios que azotan a gran parte del territorio y hasta demoraron su agenda local, Larreta tiró todos los pasos que se esperaban de él en una provincia como la mediterránea: antikirchnerismo puro y duro, foto con el binomio oficialista, exaltación de las bondades productivas de una de las tierras más ricas de la argentina y, cómo no, la “nacionalización” de las elecciones.

“Es punta de lanza de un proyecto nacional para sacar a la Argentina adelante y es importante para ponerle freno al embate institucional del kirchnerismo”, afirmó Rodríguez Larreta, quien rodeado por la escudería mayor de Juntos en Córdoba, no exenta de chubascos internos, pidió el voto por la candidata Sara Majorel.

“Les pido que voten a Sara por dos motivos: primero, para darle continuidad a un proyecto y una gestión en la ciudad que entiendo que todos ven y valoran; y segundo, por la proyección nacional que tiene esta elección para cambiar la Argentina”, repitió a la hora de apoyar a quien es la actual presidenta del Concejo Deliberante.

No obstante, Larreta se acercó más que discursivamente al gobernador Juan Schiaretti, al hacer hincapié en que “el federalismo es lo mejor para el destino de la Argentina” y recalcó que “tienen que haber oportunidades de desarrollo a lo largo del país”. “Tenemos que revertir el centralismo del poder kirchnerista”. Como se observa, después de los hits llegaron los bises.

¿Schiaretti a la selección?

Del otro lado está el aparato de Hacemos por Córdoba. Con 23 años al frente de la provincia, el armado que tiene a Juan Schiaretti como principal referente “opositor”, busca birlar la intendencia y aprovechar los flashes para mostrarse como una alternativa presidencial para salir “por arriba” de la grieta.

Con la cautela que dan las mañas de un político de acabada trayectoria, el gobernador rebajó la espuma de quienes sostienen que en caso de un triunfo anunciará su candidatura a presidente despachándose con una metáfora futbolera a la medida de Cambiemos: “Otros dicen que será mi lanzamiento a candidato a presidente. No tiene nada que ver. Es como decir que si gana Verónica (Crescente, candidata de Unidos por Marcos Juárez), Schiaretti va a ser el director técnico de la selección nacional en Qatar. Es una locura eso”.

Sin embargo, le mojó la oreja a Larreta: “La elección no repercute a nivel nacional”, dijo. “Cambiemos dice que tiene una importancia nacional. No es así, una elección municipal”. “Muchos dirigentes de Córdoba y del país pasan, prometen cosas, y después no vienen más. A mí me han visto en Marcos Juárez antes, durante y lo harán después”, agregó. “A la hora de la verdad, estuvo el gobierno provincial”, tiró de manera sugerente. Como si de marcar terreno se tratara.

El último sondeo de opinión le da la derecha a Schairetti. Según la última encuesta de CB Consultora, a la que tuvo acceso PáginaI12, Crescente se impondría con el 45% de los votos contra el 39,4% de Majorel, con un 8% de indecisos.

El número abre las esperanzas amarillas de llegar cabeza a cabeza, puesto que en Marcos Juárez, 500 votos representan un punto porcentual. Sin embargo, la proyección de indecisos tampoco es buena para Juntos, puesto que la diferencia se reduce apenas un 0,2%.

¿Y el Frente de Todos? Entre las muchas coincidencias existentes entre las candidatas, que se presentan como la “continuidad” del proyecto de un Dellarrosa que aspira a meterse en la lista nacional de Juntos en 2023, una de las más fuertes fue el rechazo al proyecto que encabezan Alberto Fernández y Cristina Fernández. De hecho, las pocas chicanas giraron en torno a la “kirchnerización” de la lista de Crescente, quien contestó: “acá no hay kirchneristas”.

De aquí para allá

Tras el paso por Marcos Juárez, la comitiva puso primera al departamento San Justo, más precisamente a su ciudad cabecera, San Francisco, la que es la cuenca lechera por excelencia del país y también la casa de Martín Llaryora, intendente de la ciudad capital y el candidato no anunciado para la gobernación. Asterisco: no son pocos los que imaginan que una victoria de HpC en Marcos Juárez también será la campana de largada para jefe de gobierno capitalino.

Luego fue el turno de otra parada obligatoria: Arroyito, sede de la multinacional cordobesa Arcor, uno de los grupos concentrados alimenticios más fuertes del país. La playlist, casi calcada: reunión con empresarios, militantes y timbreo.

Finalmente, mientras el viento y las llamas seguían haciendo estragos en la provincia como ocurre desde principios de semana, Larreta aguardaba cerrar la jornada una cena con militantes y un encuentro con Carlitos “Mona” Jiménez (“un amigo de años”). Seguramente, entre devoluciones de varias gentilezas, como el recital en el Obelisco, el jefe de Gobierno habrá degustado un sorbo de la bebida provincial: 70 de fernet, 30 de gaseosa cola.

Horacio, tempranísimo

Al igual que ocurre durante la diaria en CABA, el jefe porteño mantendrá la rutina de la actividad física. “Confirmado. 6:30 el running amarillo”, lanzaron desde el entorno del larretismo cordobés a Página12. Sin lugar a dudas, el séquito estará integrado por el senador Luis Juez, el diputado Rodrigo de Loredo (potenciales candidatos a gobernador), el diputado Héctor Baldassi y el concejal Juan Negri, hijo del diputado Mario Negri.

Luego del ejercicio, tendrá encuentros con los medios, visitará una empresa autopartista y se verá con dirigentes de Juntos. Al mediodía mantendrá una reunión productiva con la Fundación Pensar y un almuerzo con la influyente Bolsa de Comercio local. Por la tarde lo espera otra reunión con vecinos, una visita a la zona comercial y un encuentro con jóvenes.

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