Trump y Xi reanudan el diálogo estratégico con foco en comercio, seguridad y equilibrios globales
Los presidentes de Estados Unidos y China mantuvieron una extensa conversación telefónica en la que abordaron tensiones geopolíticas, vínculos económicos y agendas internacionales clave, con señales de distensión prudente.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par chino, Xi Jinping, mantuvieron este miércoles una llamada telefónica que ambos describieron como positiva y exhaustiva. El intercambio incluyó temas sensibles de la agenda global, como la situación de Taiwán, la guerra entre Rusia y Ucrania, el escenario en Medio Oriente y el estado de las relaciones comerciales bilaterales.
Según expresó Trump en sus redes sociales, la conversación permitió repasar asuntos económicos de interés para Washington, entre ellos el aumento de compras chinas de energía y productos agrícolas estadounidenses, así como el fortalecimiento de compromisos asumidos en acuerdos previos. En ese marco, el mandatario norteamericano destacó la posibilidad de ampliar los volúmenes de importación de soja por parte de China, un punto clave para los productores del Medio Oeste.
Desde Beijing, Xi Jinping manifestó su expectativa de que las diferencias entre ambas potencias puedan resolverse mediante el diálogo y la cooperación, aunque subrayó que Estados Unidos debe actuar con cautela en relación con la venta de armas a Taiwán, un tema que China considera central en el vínculo bilateral. El líder chino insistió en la necesidad de avanzar hacia un esquema de respeto mutuo y coexistencia pacífica, planteando a 2026 como una oportunidad para recomponer confianzas.
En paralelo a la llamada, la Casa Blanca impulsó una reunión internacional orientada a diversificar las cadenas de suministro de minerales críticos, en un intento por reducir la dependencia global del mercado chino en ese sector. A la cita asistieron representantes de más de medio centenar de países y bloques regionales, en una señal del peso estratégico que adquirió este debate en la competencia geoeconómica actual, según consignaron medios como Página/12 en su cobertura del encuentro.
Durante la misma jornada, Xi también dialogó por videoconferencia con el presidente ruso, Vladimir Putin, con quien analizó el contexto internacional marcado por una creciente inestabilidad. Ambos coincidieron en describir la relación entre China y Rusia como un factor de equilibrio global, y reafirmaron su coordinación estratégica en ámbitos diplomáticos y de seguridad.
Las conversaciones se producen en un momento clave, cuando Estados Unidos asegura estar más cerca de facilitar un entendimiento entre Moscú y Kiev, mientras continúan las negociaciones indirectas en Medio Oriente. En ese tablero complejo, el contacto directo entre Trump y Xi aparece como un intento de administrar las tensiones entre las dos mayores economías del mundo sin escalar los conflictos existentes.

