Trump suma derrotas entre sus candidatos en las primarias republicanas
Los candidatos respaldados por el presidente estadounidense encontraron resistencia dentro de su propio partido en las primarias de Florida y Wyoming, con triunfos y reveses que, según analistas, exponen una relativa pérdida de peso del mandatario dentro del Partido Republicano.

Mientras el ala progresista del Partido Demócrata avanza sobre los sectores moderados en las elecciones primarias, los candidatos republicanos respaldados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, empiezan a encontrar resistencia dentro de su propio partido, según informó Página 12. Las votaciones del martes pasado en Florida y Wyoming dejaron un saldo dispar para el mandatario, con triunfos y derrotas entre sus candidatos. En diálogo con Página/12, el politólogo y director de las carreras de Ciencia Política y Estudios Internacionales en la Universidad Torcuato Di Tella, Juan Negri, expresó: “Trump está en la recta final de su mandato, no puede ser reelecto y empieza a desarrollarse una disputa de poder al interior del partido sobre quién va a ser el sucesor, debatiéndose entre trumpismo y no trumpismo. También tiene que ver con la propia popularidad del presidente, que no está en un momento muy alto”.
En Florida, el congresista Byron Donalds, respaldado por Trump, se impuso en las primarias republicanas para la gobernación y derrotó al vicegobernador Jay Collins, mientras que Ashley Moody, exfiscal general de Florida y candidata apoyada por el mandatario, ganó la elección especial para ocupar el escaño que dejó vacante Marco Rubio al asumir como secretario de Estado. Sin embargo, el apoyo de Trump no fue suficiente para Catalina Lauf, quien perdió en el distrito 19 de Florida ante el empresario Jim Schwartzel, ni para el congresista Cory Mills, derrotado en las primarias del distrito 7 por Ryan Elijah, en medio de una investigación del Comité de Ética del Congreso por acusaciones de violencia sexual e irregularidades financieras. Antes de las primarias, Trump había expresado públicamente su respaldo a Mills, pero tras su derrota aseguró que le había pedido que abandonara la carrera electoral. En Wyoming, considerado el estado más republicano del país, la candidata avalada por Trump para el Senado, Harriet Hageman, se impuso, y también lo hizo Chuck Gray para la Cámara de Representantes. Sin embargo, Megan Degenfelder perdió la candidatura a la gobernación ante el senador Eric Barlow.
Estas derrotas se suman a las de otras figuras respaldadas por Trump, entre ellos el aspirante a gobernador de Minnesota, Mike Lindell; el representante de Tennessee, Andy Ogles; y el candidato al Congreso por Michigan, Amir Hassan, así como las derrotas en las primarias de junio en Iowa y Georgia. El politólogo Juan Negri señaló que estas derrotas exponen una relativa pérdida de peso del mandatario dentro del Partido Republicano, aunque no sea un resultado concluyente de cara a los comicios de noviembre. “Esto podría marcar que el partido se está moderando, es decir, los votantes están prefiriendo candidatos no trumpistas, y tal vez eso puede implicar que le vaya mejor que a los demócratas”, aseguró Negri. En este sentido, el profesor de Gobierno y Política en la Universidad de Maryland, Ernesto Calvo, sostuvo que las primarias no anticipan los resultados de las elecciones de noviembre, en parte por los ciclos políticos estadounidenses, y señaló que “hay una regla general: en las elecciones intermedias el partido de gobierno siempre pierde, justamente porque sus votantes se desmovilizan. Para contrarrestarlo, Trump ha estado interviniendo órdenes electorales, ha estado redistritando, presionando institucionalmente y haciendo cosas prácticamente antidemocráticas”.
Los resultados de las elecciones intermedias determinarán si Trump afrontará los últimos dos años en la Casa Blanca con una mayoría legislativa favorable o si encontrará trabas para avanzar con su agenda en el Congreso. Ante esta situación, Calvo afirmó que el presidente está intentando mantener el control del Partido Republicano para no convertirse en un “pato rengo”. Una encuesta de Reuters/Ipsos reveló que el nivel de aprobación de Trump cayó a un 33%, el nivel más bajo en lo que va de su segundo mandato, con un 64% que desaprueba su gestión, influenciado por la desaprobación de la prolongación de la guerra contra Irán. Por primera vez en alrededor de 10 años, los votantes confían más en los demócratas que en los republicanos para manejar la economía: el 38% consideró que los demócratas tienen mejores políticas económicas, frente al 35% que eligió a los republicanos. Calvo indicó que la pérdida de entusiasmo de los votantes republicanos, sobre todo de los independientes y moderados, se debe al rechazo a ciertas acciones del mandatario, y que la agenda republicana no cuenta con temas ganadores, ya que la radicalización en temas como el aborto, la identidad sexual, la religión y la inmigración aleja a los votantes independientes. “Como el voto es optativo, los votantes republicanos descontentos con Trump no van a cambiar su voto, simplemente no van a votar en las elecciones intermedias”, declaró Calvo.
