Trump prometió pagarles u$s 5.000 a cada estadounidense si gana las elecciones de noviembre

El mandatario propuso la idea con el fin de revertir la tendencia histórica del Partido Republicano de perder escaños en las elecciones de medio término, aunque no brindó detalles sobre cómo se financiaría el programa.

 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió entregar US$5.000 a cada adulto estadounidense si el Partido Republicano mantiene el control del Congreso tras las elecciones de medio término del próximo 3 de noviembre.

Durante un discurso ante sus seguidores en la Convención Nacional Republicana, celebrada en Dallas, Texas, el mandatario aseguró que, si su partido gana, distribuirá un dividendo entre los ciudadanos, aunque no precisó cómo funcionaría el programa ni cuál sería el mecanismo de transferencia.

“Estados Unidos está haciendo una fortuna a través de los aranceles”, afirmó Trump. “Si los republicanos ganan, ustedes ganan con nosotros y van a tener cinco mil dólares”, agregó.

El presidente también sostuvo que el dinero debería gastarse dentro del país. “No queremos que vayas a Canadá a gastar el dinero. No queremos que vayas a China ni a Alemania”, afirmó.

De los más de 342 millones de habitantes de Estados Unidos, alrededor de 260 millones tienen más de 18 años y, por lo tanto, podrían quedar alcanzados por la medida. Si todos recibieran US$5.000, el costo total superaría los US$1,3 billones.

Marc Goldwein, economista del Comité para un Presupuesto Federal Responsable, estimó que una transferencia de esa magnitud podría generar 1,5 puntos porcentuales adicionales de presión inflacionaria, aunque parte del efecto podría compensarse mediante tasas de interés más elevadas.

El elevado costo fiscal también tendría consecuencias sobre la deuda pública estadounidense, que recientemente superó por primera vez los US$40 billones.

No es la primera vez que Trump propone transferencias directas de dinero a los ciudadanos. Al comienzo de su mandato, el entonces Departamento de Eficiencia Gubernamental, encabezado por Elon Musk, planteó un dividendo para más de 79 millones de hogares que finalmente no llegó a concretarse.

A comienzos de este año, en pleno conflicto arancelario, Trump también propuso entregar cheques por US$2.000 a ciudadanos de ingresos medios y bajos, una iniciativa que hasta ahora tampoco se materializó.

Durante su discurso, que se prolongó durante más de una hora, el mandatario presentó las elecciones legislativas como decisivas para su gobierno y para el futuro del Partido Republicano. “Les pido que imaginen que soy yo quien está en la boleta, una vez más”, expresó.

El vicepresidente JD Vance respaldó posteriormente la propuesta y aseguró que los aranceles están generando importantes ingresos para el Gobierno. En una entrevista con Fox News, sostuvo que el dividendo sería una forma de trasladar parte de esos recursos a los ciudadanos.

“Lo que el presidente acaba de decir es que, si nos mantienen en el poder y nos permiten seguir haciendo estas cosas, compartirán parte de los beneficios de esta increíble riqueza”, afirmó Vance. “No creo que sea una idea polémica”, añadió.

En las elecciones de medio término del 3 de noviembre se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 del Senado. Los republicanos enfrentan una contienda ajustada y con un antecedente histórico desfavorable para los partidos que ocupan la Casa Blanca.

Desde 1946, en 18 de las 20 elecciones de medio término celebradas, el partido gobernante perdió bancas en la Cámara de Representantes. Trump reconoció esa tendencia durante su discurso, aunque aseguró que su fuerza política puede revertirla.

“El Partido Republicano va a cambiar eso. No hay ninguna razón por la cual deba ser así”, afirmó.

El escenario electoral también está condicionado por el descontento de los votantes frente al aumento de los precios y por las críticas a la guerra contra Irán iniciada el 28 de febrero. Los índices de aprobación de Trump se ubican apenas por encima del 30%.

La firma de análisis electoral Decision Desk HQ proyecta actualmente una victoria demócrata en la Cámara de Representantes por 230 bancas contra 205 y un Senado con una mayoría de 51 a 49 a favor de ese partido.

Trump también defendió durante la convención la guerra con Irán y aseguró que una eventual victoria estadounidense permitiría una fuerte caída de los precios del petróleo. Al mismo tiempo, volvió a plantear que el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de energía, debería llevar su nombre.

El presidente insistió además en que una victoria demócrata representaría una amenaza para el modelo político y económico estadounidense. “Va a ser un país comunista si ellos ganan”, afirmó.

“Su voto decidirá si nuestro país tropieza en la puerta de salida de los próximos 250 años o se lanza hacia adelante y jamás mira atrás”, agregó.

A pedido de Trump, el Partido Republicano comenzó el miércoles una Convención Nacional fuera del calendario habitual, ya que este tipo de encuentros suelen realizarse en años de elecciones presidenciales para definir formalmente al candidato a la Casa Blanca.

Durante la jornada también participaron el secretario del Tesoro, Scott Bessent; el candidato republicano y fiscal general de Texas, Ken Paxton; activistas conservadores y figuras vinculadas con las artes marciales mixtas. Las intervenciones estuvieron centradas en destacar las políticas del gobierno y reforzar el respaldo político a Trump.

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