Tensión por los bonos de EE.UU.: Bessent intenta calmar a los mercados, pero la volatilidad persiste
Menos de 24 horas después de anunciar que duplicará el volumen de sus recompras de deuda, el secretario del Tesoro de Estados Unidos se vio obligado a salir a declarar nuevamente, afirmando que el tope de recompras anunciado no es un techo y que podría ampliarse.

Los bonos del Tesoro de EE.UU. experimentaron un momento de tranquilidad luego de que el miércoles el gobierno de Donald Trump anunciara que duplicaría la recompra de “Treasuries” a largo plazo. Sin embargo, para este viernes esa tranquilidad ya se había esfumado y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, debió salir a declarar nuevamente con el objetivo de calmar a los mercados, según publicó Ámbito. Los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. a 30 años —el termómetro de la economía global— se ubican en 5,245%, cerca del pico de 5,3% que tocaron hace tan solo una semana. En el último mes, los rendimientos subieron más de 2% y en los últimos seis meses esa cifra subió a 11%.
Bessent aseguró que el tope anunciado el miércoles era un mínimo y no un límite estricto. “Realizamos recompras de manera habitual y vamos a aumentar su volumen”, planteó, y agregó que ese monto “podría llegar a ser superior a los u$s4.000 millones por emisión”. Consultado sobre los motivos detrás de esa decisión, el secretario del Tesoro señaló: “En parte se trata de enviar una señal y de mostrar que creemos que las rentabilidades no reflejan los fundamentales subyacentes”. Bessent señaló la escasa liquidez especialmente en el tramo de los bonos del Tesoro a 30 años como origen de las tensiones en el mercado de deuda norteamericana, aunque evitó dar una cifra y afirmó que el Tesoro seguirá de cerca cómo evolucionan las variables.
En otra de sus intervenciones públicas, Bessent aseguró que la administración de Trump presentará una nueva iniciativa fiscal para abordar los costos de endeudamiento, que se encuentran en su máximo nivel en décadas. “Probablemente anunciaremos a finales de esta semana o principios de la próxima un mayor enfoque en la consolidación fiscal”, declaró Bessent en una entrevista el jueves. En otra entrevista, explicó que Trump le había encomendado, junto con el director de Presupuesto, Russ Vought, la implementación de dicha iniciativa. Sin embargo, existen dudas sobre la posibilidad de recortar gastos suficientes para reducir de manera significativa un déficit presupuestario de más del 6% del PBI, cuando solo los intereses este año ascienden a US$1,2 billones, mientras que la deuda de EE.UU. acaba de superar los US$40 billones. La tensión en el mercado de bonos refleja así la creciente preocupación de los inversores por la sostenibilidad fiscal de la mayor economía del mundo, en un contexto donde el costo del endeudamiento a largo plazo continúa presionando al alza y las señales de la administración Trump no logran disipar del todo las dudas sobre su capacidad para contener el déficit.
