Rusia y Ucrania rechazan informes sobre voladura de gasoducto ruso-alemán
Ucrania rechazó ayer haber estado detrás de la voladura de los gasoductos Nord Stream que van de Rusia a Alemania, y Moscú, que sospecha de Estados Unidos, dijo no creer en informaciones de prensa que plantean que el ataque fue cometido por un grupo proucraniano.

“Está claro que los autores del ataque quieren desviar la atención. Está claro que se trata de un golpe mediático coordinado”, dijo el vocero del presidente ruso, Vladimir Putin, a periodistas en Moscú, sobre el atentado del año pasado a los gasoductos del mar Báltico.
“Este caso no es sólo extraño. Esto parece un crimen monstruoso”, agregó el portavoz, Dmitri Peskov, antes de exigir una “investigación transparente urgente” e insistir en que Rusia debe participar.
“Seguimos sin poder participar en la investigación”, añadió Peskov sobre el sabotaje de los gasoductos Nord Stream 1 y 2, que fueron construidos para transportar gas ruso a Europa y de los que Rusia y Alemania son propietarios mayoritarios.
EE.UU. se opuso a su construcción desde el principio. Fueron inaugurados en 2011 y 2012.
Sobre la base de informaciones obtenidas por la inteligencia estadounidense, el diario The New York Times atribuyó ayer el sabotaje a un “grupo proucraniano”, pero sin implicación del presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski.
El ministro de Defensa ucraniano, Oleksii Reznikov, aseguró ayer que su Gobierno no estaba involucrado en las explosiones que dañaron los gasoductos Nord Stream 1 y 2 en septiembre de 2022.
