Pedro Castillo: “Nadie me pone la agenda; mi jefe es el pueblo”

El Presidente del país andino realizó estas reflexiones durante un extenso discurso en la ciudad de Ayacucho, como balance de sus 100 días de gestión.

Pedro Castillo: “Nadie me pone la agenda; mi jefe es el pueblo”

 

El presidente de Perú, Pedro Castillo, renovó este miércoles el llamado a todos los sectores políticos y sociales porque “es el tiempo de la reconstrucción nacional”, insistió en la necesidad de una Asamblea Constituyente, afirmó que su “único jefe” es el pueblo y advirtió que “ministro que no trabaja se va a su casa”.

Castillo hizo un extenso discurso en la ciudad de Ayacucho, como balance de sus 100 días de gestión, marcados por sucesivos enfrentamientos con el Congreso y cuestionamientos a varios de sus ministros.

“Sabemos que muchas de las demandas han sido frustradas; yo vengo de esas luchas, y por eso entiendo su sentir”, remarcó Castillo, que concedió que a menudo los conflictos sociales “no se resuelven solo con diálogo”, sino que deben “trabajar juntos ciudadanía y Estado, pensando en lo que realmente importa al país”.

Reivindicó al respecto el “nuevo enfoque preventivo” para abordar conflictos sociales, con una estrategia multisectorial que incluye la participación de ministerios y actores involucrados.

“Tenemos el firme compromiso de atender progresivamente las justas demandas de la población; ello nos ha permitido en los últimos días instalar mesas de diálogo en Apurímac, Puno, Ayacucho y Áncash”, apuntó.

Tras entonar un fragmento de “Flor de retama”, un huayno local que recuerda la represión a una protesta de estudiantes en 1969 –que dejó 20 muertos-, el mandatario subrayó su independencia en la tarea de gestionar.

“A mí nadie me pone la agenda. Yo no tengo jefes. Mi único jefe es el pueblo”, dijo, convocó “a todos los hombres y mujeres de la patria, sin distingos de ninguna naturaleza, a los poderes e instituciones del Estado, a las fuerzas políticas, a los empresarios, a los trabajadores para decirles que ahora es el tiempo de la reconstrucción nacional”.

Los 100 días de Castillo en el poder llegan en medio de otra polémica por los cuestionamientos a su ministro de Defensa, Walter Ayala, por presuntamente presionar para lograr el ascenso de dos militares cercanos al oficialismo.

El sitio del diario La República dio cuenta de que la titular del Consejo de Ministros, Mirtha Vásquez, no viajó a Ayacucho para acompañar al jefe del Estado, y el diario El Comercio atribuyó el hecho a un supuesto malestar de la funcionaria por la permanencia de Ayala en el cargo.

En su discurso, Castillo reveló que empezó el proceso de renegociación del gas con el consorcio Camisea, pero enfatizó en que “toda conversación se hará dentro del marco legal y constitucional vigente”, y anunció un proyecto de ley presentado al Congreso sobre la masificación del gas.

Destacó además que en su corta gestión se logró vacunar contra la Covid-19 “a cerca del 60% de la población”, e insistió en que la llamada Segunda Reforma Agraria “no significa expropiación ni confiscación”.

En materia educativa, reiteró que en marzo del año próximo se volverá a las clases presenciales y prometió que “en los próximos cinco años cerraremos las brechas de agua y acceso a internet”.

Castillo adelantó, además, que firmará una disposición que “prohíba a los funcionarios viajar en primera línea” y que planea poner en venta el avión presidencial.

Sobre las acusaciones que cayeron sobre sus ministros, un punto que marcó su corta gestión, el jefe del Palacio de Pizarro anticipó un proyecto de ley para que las personas acusadas por actos de corrupción o por integrar organizaciones criminales no puedan ser candidatos en las elecciones.

“Estamos presentando al Congreso un paquete de reformas legales para combatir a la corrupción. Presentamos un proyecto que sancione a las personas jurídicas. Y hemos presentado uno para que se prohíba postular a las personas con acusación fiscal. Nunca más puertas giratorias. Nunca más acusados por actos de corrupción o jefes de bandas criminales deben participar en política”, aseveró.

Se comprometió además a cobrar las deudas que tienen una serie de empresas con el Estado y que, aseguró, superan los 30 mil millones de soles (unos 7.400 millones de dólares).

“Es urgente que las deudas históricas sean canceladas. El Estado tiene deudas por cobrar. Las 100 primeras grandes empresas deben 30 mil millones al Estado. Por ello, hemos conformado una comisión de alto nivel para ver ese tema”, sentención, según la estatal agencia Andina y el diario La República.

Manifestó además la apuesta de su Gobierno por “una minería social y ambientalmente responsable” y ponderó el plan “Llegando a mi pueblo”, por el que representantes del Ejecutivo y funcionarios visitarán las regiones del país para escuchar y encauzar las demandas.

“Así como hace 200 años nuestros valientes héroes lucharon por la libertad y la independencia, hoy los peruanos lideramos una gran batalla, esta vez para liberarnos de otros flagelos: la pobreza, la corrupción, la desigualdad, la marginación, la discriminación que tanto daño le hace a nuestra patria”, expresó.

Volvió a juzgar vital el llamado a Asamblea Constitucional Constituyente, una propuesta que consideró “un grito popular”. “Lo dijimos ante el Congreso de la República y hoy, esta instancia del pueblo y el pueblo organizado tendrán que asumir ya su propio camino”, remarcó.

Finalmente, alertó que su equipo de gestión está en constante evaluación, y por eso “ministro o funcionario que no trabaje tendrá que ir a su casa”.

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