Moscú acusa a Occidente de “histeria militarista” tras los dichos de Trump sobre ensayos nucleares

Putin ordenó a su gabinete evaluar una respuesta “adecuada” luego de que el presidente estadounidense anunciara la reactivación del programa nuclear.

 

El gobierno ruso denunció este jueves una “histeria militarista antirrusa” por parte de Occidente, tras las reacciones al discurso de Vladimir Putin, quien advirtió que Rusia podría retomar los ensayos nucleares si Estados Unidos rompe la moratoria vigente. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, acusó a los medios occidentales de “distorsionar el sentido del discurso” y sostuvo que Moscú mantiene su compromiso de no realizar pruebas mientras otras potencias respeten el mismo principio.

El presidente ruso emitió la advertencia luego de que Donald Trump anunciara que Estados Unidos “comenzará a probar” su arsenal atómico, justificando la decisión como una respuesta a los “abusos” de Moscú y Beijing en materia de equilibrio nuclear. Durante una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad ruso, Putin instruyó a los ministerios de Defensa y Exteriores, y a los servicios de inteligencia, a preparar un informe sobre la “conveniencia de reanudar los ensayos nucleares” si fuera necesario.

El ministro de Defensa, Andréi Beloúsov, recomendó iniciar “de inmediato” los preparativos para eventuales pruebas en Nueva Zembla, el archipiélago ártico donde la Unión Soviética realizó su último ensayo en 1990. Según el funcionario, la modernización del arsenal estadounidense y las maniobras militares recientes “aumentan considerablemente el nivel de amenaza” para Rusia.

Aunque el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, aclaró que la orden de Trump “no incluye pruebas explosivas”, el Pentágono confirmó horas después el lanzamiento de un misil intercontinental Minuteman III sin carga nuclear desde California, calificado como una “prueba operativa de rutina”. El gesto fue interpretado por Moscú como una provocación. “El chantaje nuclear sigue siendo parte de la política exterior estadounidense”, respondió el jefe del Estado Mayor ruso, Valeri Guerásimov, quien advirtió que la reanudación de pruebas reales podría demorar “meses o años”.

Los últimos ensayos nucleares de ambas potencias se realizaron en los primeros años de la posguerra fría: la Unión Soviética en 1990 y Estados Unidos en 1992. Desde entonces, ambas naciones mantuvieron la moratoria, aunque continúan realizando pruebas con misiles y sistemas de lanzamiento no armados.

En noviembre de 2023, Putin ya había revocado la ratificación rusa del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBT), aunque sin abandonar formalmente la moratoria. Washington, por su parte, se ha negado a renovar el tratado START III, el último acuerdo de reducción de armas estratégicas, que vence en febrero. Actualmente, Estados Unidos posee unas 5.500 ojivas nucleares operativas, Rusia alrededor de 1.700, y China entre 400 y 500, según el Panel Internacional sobre Materiales Fisionables.

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