Desde su retorno a la Casa Blanca, Trump busca luchar contra el tráfico del fentanilo en EE.UU., que, a su juicio, es producido principalmente por los carteles mexicanos con productos chinos. Como respuesta al impacto de esta droga en su país, que provoca un gran número de muertes, el estadounidense designó en febrero como terroristas a los seis principales carteles mexicanos: el Cartel de Sinaloa, el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cartel del Noreste, el Cartel del Golfo, Carteles Unidos y la Nueva Familia Mexicana. La actual administración intensifica los vuelos secretos de drones sobre México para rastrear laboratorios de fentanilo, pero esos operativos tienen prohibido el uso de la fuerza letal.