Lula relanza programa social Bolsa Familia contra la pobreza extrema

El programa social “llega acompañado por una política de inversión para que vuelva a crecer la economía”, manifestó el jefe de Estado de Brasil.

 

En un acto realizado en el Palacio del Planalto, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, relanzó este jueves el programa social Bolsa Familia, que transferirá, en promedio, 750 reales (144 dólares mensuales) a 20 millones de familias en extrema pobreza.

Esta iniciativa, lanzada en 2003 por el actual mandatario, consiguió reducir la pobreza extrema en Brasil, y en el nuevo mandato de Lula regresa fortalecido como una de las principales apuestas de la gestión gubernamental.

«Bolsa Familia es solo un pedazo de las cosas que tenemos que hacer. No estamos prometiendo que va a resolver todos los problemas de la sociedad brasileña», señaló Lula en un breve y emotivo discurso, tras firmar una orden ejecutiva que reinstaura el programa.

El programa social “llega acompañado por una política de inversión para que vuelva a crecer la economía”, manifestó el jefe de Estado de Brasil.

«Es un primer plato de sopa, un primer plato de frijoles, un primer vaso de leche, un primer pan, un primer trozo de carne, pero con eso tiene que venir una política de crecimiento económico, generación de empleo y transferencia de renta a través del salario, que es lo importante para el trabajador», agregó.

El beneficio, reconocido a nivel mundial, había sido sustituido por otro denominado Auxilio Brasil, puesto en marcha en 2021 por el expresidente Jair Bolsonaro, en un intento por recuperar la popularidad perdida en los primeros meses de pandemia por su negacionismo y pésima gestión de la crisis sanitaria.

Mayor esfuerzo

Se estima que 55 millones de personas, casi un cuarto de la población brasileña, recibirá el beneficio contra el hambre, que se pagará a partir del 20 de marzo.

Lula aseguró que el dinero para los beneficiarios del Bolsa Familia sería mayor en caso que, “por ejemplo, la petrolera estatal Petrobras hubiera aumentado su inversión en la industria de hidrocarburos y en la cadena de producción y no enviando los lucros a los accionistas privados minoritarios”.

Pidió a toda la sociedad que fiscalice el programa “porque el Bolsa Familia no es del presidente ni de los intendentes, sino de los beneficiarios y del banco Caixa Económica Federal, que es el que lo paga”.

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