En el marco de la cumbre Lula y Maduro insistieron en pedir el fin del “genocidio” en Gaza. El mandatario venezolano aseguró que la justicia internacional, en vez de proteger al pueblo palestino, solo sirve para “favorecer los intereses del imperialismo norteamericano, de Europa y de Occidente”. También Gustavo Petro arremetió contra EE.UU., la Unión Europea y el Reino Unido. “Nos vienen a enseñar democracia quienes son cómplices de un genocidio”, dijo el presidente colombiano ante un reducido grupo de periodistas.

Pese a estas declaraciones que hacían prever una condena firme a la ofensiva israelí, la Celac no logró alcanzar un consenso y un comunicado sobre ese punto fue solo suscripto por 24 de los 33 países. El texto apoya la resolución de la ONU para un inmediato alto el fuego humanitario en Gaza, pide la liberación de los rehenes y apoya la solución de dos Estados, entre otros puntos.

Lo firmaron Brasil, Colombia, Cuba, Venezuela, México, Honduras y Nicaragua, entre otros países latinoamericanos, así como casi la totalidad de los caribeños, mientras que las ausencias más destacadas son precisamente las de Argentina, Paraguay, Ecuador y Uruguay. El primer ministro de San Vicente y las Granadinas y anfitrión de la cumbre, Ralph Gonsalves, describió ese documento final sobre Gaza como de “insatisfacción mutua”.

Los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro; Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Colombia, Gustavo Petro; Cuba, Miguel Díaz-Canel; Honduras, Xiomara Castro; y Bolivia, Luis Arce, participaron en la cumbre celebrada en la nación caribeña. Por el contrario, países con gobiernos de derecha como los de Javier Milei (Argentina), Santiago Peña (Paraguay), Daniel Noboa (Ecuador) y Luis Lacalle Pou (Uruguay) mandaron delegaciones de bajo nivel encabezadas por vicecancilleres o embajadores.