Keiko lidera en Perú pero el segundo lugar sigue sin definirse en medio de conteos contradictorios
Confirmada la segunda vuelta para el 7 de junio, dos encuestadoras difieren sobre quién acompañará a Fujimori en el balotaje: para Datum es López Aliaga, para Ipsos hay un triple empate estadístico entre él, Sánchez y Nieto.
Las elecciones peruanas siguen sin ofrecer certezas más allá de una: Keiko Fujimori estará en el balotaje del 7 de junio. Será su cuarta participación consecutiva en una segunda vuelta, y en las tres anteriores perdió. Esta vez llegó al primer lugar con menos del 20% de los votos, favorecida por la dispersión entre 35 candidatos, según informó Página 12 desde Lima.
Lo que nadie puede definir todavía es quién será su rival. Dos conteos rápidos no oficiales ofrecen lecturas diferentes. La encuestadora Datum, que difundió su resultado al 100% a la medianoche del domingo, colocó a Keiko primera con 16,8%, seguida por el ultraderechista Rafael López Aliaga (12,9%) y el centrista Jorge Nieto (11,6%). Su directora, Urpi Torrado, declaró que López Aliaga pasaba a segunda vuelta. El lunes, Ipsos publicó su propio conteo al 95,7% con un resultado que contradice esa lectura: Keiko primera con 17,1%, pero el izquierdista Roberto Sánchez segundo con 12,4%, seguido de López Aliaga (11,3%) y Nieto (10,7%). “No podemos decir quién pasa a segunda vuelta. Con el margen de error hay un triple empate estadístico”, aclaró Alfredo Torres, director de Ipsos.
El recuento oficial parcial de la ONPE tampoco resuelve la incertidumbre. Al 61,7% de los votos escrutados, Keiko aparece con 16,8%, López Aliaga segundo con 13,7% y Nieto tercero con 12,4%, mientras Sánchez figura quinto con 8,6%. Sin embargo, ese conteo parcial refleja principalmente los votos de Lima y otras ciudades, el bastión de López Aliaga, mientras que las zonas rurales y andinas —donde Sánchez hizo su mejor performance— son las últimas en ingresar al sistema.
Los dos escenarios posibles son muy distintos. Keiko se mostró entusiasmada ante la posibilidad de enfrentarse a López Aliaga, con quien comparte posiciones autoritarias y ultraconservadoras, y definió a la izquierda como “el enemigo”. Un balotaje entre ambos sería considerado el peor escenario para la democracia peruana, ya que muchos votantes del campo democrático podrían optar por el voto en blanco o nulo. En cambio, si Sánchez —que reivindica al expresidente Pedro Castillo y capitalizó el voto rural y andino— accede al balotaje, se repetiría un esquema similar al de 2021, que Castillo ganó. Nieto, por su parte, representa una opción centrista opuesta al llamado “pacto mafioso” de la ultraderecha parlamentaria, lo que le daría chances en el balotaje.
El proceso electoral también quedó ensombrecido por las consecuencias de los problemas logísticos del domingo. El jefe de la ONPE, Piero Corvetto, fue denunciado penalmente y un alto funcionario del organismo fue detenido. En paralelo, la Junta Nacional de Justicia —controlada por la coalición de derecha— inició un proceso contra Corvetto que podría terminar en su destitución, en un movimiento que la oposición vincula con el rechazo del funcionario a avalar las falsas denuncias de fraude tras la victoria de Castillo en 2021.

