Keiko Fujimori toma una leve ventaja en el balotaje peruano

La candidata de derecha pasó al frente en el escrutinio de la segunda vuelta presidencial gracias al voto emitido en el exterior. El resultado definitivo dependerá de la revisión de las actas observadas e impugnadas.

 

La definición de la elección presidencial en Perú continúa abierta y marcada por una extrema paridad. Con más del 98% de las mesas escrutadas, la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, logró tomar una leve ventaja sobre Roberto Sánchez, en una de las contiendas más ajustadas de la historia reciente del país.

Según los datos preliminares, Fujimori supera a su rival por menos de 600 votos, una diferencia mínima que mantiene la incertidumbre sobre el resultado final. La candidata obtiene poco más del 50% de los votos válidos, mientras que Sánchez se ubica apenas unas décimas por debajo.

El cambio de tendencia se produjo a partir del avance del conteo de los sufragios emitidos en el exterior, donde la postulante conservadora logró una amplia ventaja. Hasta comienzos de la semana, Sánchez había llegado a liderar el recuento con una diferencia cercana a los 42.000 votos.

Aún resta contabilizar una pequeña proporción de sufragios provenientes del extranjero y resolver diversas actas observadas e impugnadas, muchas de ellas correspondientes a Lima, distrito donde Fujimori obtuvo uno de sus mejores desempeños electorales.

Analistas políticos señalaron que el resultado definitivo podría demorarse varios días, ya que las autoridades electorales deberán revisar todas las observaciones antes de proclamar oficialmente al próximo presidente del país.

La elección vuelve a evidenciar la profunda polarización política que atraviesa Perú. De hecho, es la tercera elección presidencial consecutiva que se define por una diferencia extremadamente reducida, luego de los ajustados triunfos de Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y de Pedro Castillo en 2021.

De confirmarse la tendencia actual, el resultado marcaría el regreso del fujimorismo al poder después de más de dos décadas. Durante la campaña, Keiko Fujimori reivindicó abiertamente el legado de su padre, el expresidente Alberto Fujimori, destacando los logros económicos de su gestión y su estrategia contra los grupos insurgentes que actuaban en el país durante la década de 1990.

Mientras tanto, el país permanece a la espera de los resultados oficiales en una elección que mantiene en vilo tanto a la dirigencia política como a los mercados y a la ciudadanía peruana.

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