Japón va a elecciones anticipadas: Takaichi disuelve el Parlamento y busca respaldo a su agenda económica y de seguridad
La primera ministra anunció comicios nacionales para el 8 de febrero tras ordenar la disolución de la cámara baja. La votación definirá si la ciudadanía acompaña su plan de mayor gasto público, alivio impositivo y refuerzo defensivo.
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, confirmó que este viernes disolverá el Parlamento y convocará a elecciones nacionales anticipadas para el próximo 8 de febrero. La decisión apunta a obtener un respaldo directo de los votantes a su programa económico y a una nueva estrategia de seguridad que prevé acelerar el desarrollo de las capacidades de defensa del país.
Durante una conferencia de prensa, Takaichi afirmó que la elección será clave para su continuidad política y remarcó que pone en juego su liderazgo al frente del Gobierno. Entre las principales promesas, anunció la suspensión por dos años del impuesto del 8% al consumo de alimentos, junto con un aumento del gasto público orientado a la creación de empleo y a estimular el consumo interno.
Según explicó, estas medidas no solo aliviarían el bolsillo de los hogares, sino que también permitirían ampliar la base de ingresos fiscales en el mediano plazo. El anuncio se produce en un contexto económico sensible, marcado por el incremento del costo de vida, que se posiciona como la principal preocupación de la población japonesa.
El llamado a elecciones anticipadas también busca capitalizar el actual nivel de apoyo popular para fortalecer el control del Partido Liberal Democrático y consolidar la mayoría, hoy ajustada, de la coalición gobernante. En el plano financiero, la posibilidad de una rebaja impositiva generó movimientos inmediatos en los mercados: el rendimiento de los bonos del Estado japonés a 10 años alcanzó su nivel más alto en casi tres décadas, ante la expectativa de una caída significativa en la recaudación anual.
La votación definirá la composición completa de los 465 escaños de la cámara baja y será la primera prueba electoral de Takaichi desde que asumió como la primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra, en octubre pasado. Analistas señalan que el resultado marcará el rumbo político del país en un escenario regional atravesado por tensiones en materia de seguridad y defensa, un eje que el Gobierno busca priorizar, de acuerdo con despachos difundidos por agencias internacionales como Reuters.
Las encuestas recientes reflejan un electorado atento principalmente a la inflación y al impacto del aumento de precios, mientras que la diplomacia y la seguridad nacional aparecen como preocupaciones secundarias, aunque en ascenso. En ese marco, los comicios pondrán a prueba si la sociedad japonesa está dispuesta a respaldar una mayor expansión del gasto estatal en un contexto económico desafiante.

