Irán evalúa la respuesta de EE.UU. a su plan de paz mientras crece la tensión en el estrecho de Ormuz
Teherán analiza la postura estadounidense sobre una propuesta de 14 puntos para finalizar la guerra, en paralelo a un nuevo anuncio de Washington sobre escolta naval en una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo.

Irán se encuentra evaluando la respuesta de Estados Unidos a una propuesta de 14 puntos destinada a poner fin al conflicto en Medio Oriente, en un contexto marcado por negociaciones diplomáticas en curso y nuevas tensiones en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético global.
Según informó Página/12, la respuesta estadounidense fue transmitida a Teherán a través de Pakistán y actualmente está siendo analizada por las autoridades iraníes, quienes adelantaron que emitirán una posición oficial una vez concluido ese proceso.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, indicó que el plan presentado por Irán está condicionado exclusivamente al fin de la guerra y aclaró que, en esta etapa, no se están llevando adelante negociaciones vinculadas al programa nuclear.
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su país comenzará a escoltar embarcaciones de distintos países a través del estrecho de Ormuz, luego de que varias naciones solicitaran asistencia para salir de esa zona, afectada por el conflicto.
Trump calificó las conversaciones con Irán como “muy positivas” y señaló que podrían derivar en un resultado favorable para las partes involucradas. Además, presentó una iniciativa denominada “Proyecto Libertad”, orientada a garantizar el tránsito seguro de buques comerciales en la región.
El mandatario estadounidense sostuvo que la medida tiene un carácter humanitario y busca facilitar la circulación de embarcaciones que, según indicó, se encuentran bloqueadas sin haber participado en el conflicto. No obstante, advirtió que cualquier interferencia en estas operaciones será respondida con firmeza por parte de su gobierno.
Horas antes de ese anuncio, Trump había expresado dudas sobre la propuesta iraní, señalando que aún no consideraba aceptable el plan presentado por Teherán.
Entre los principales puntos de la iniciativa iraní se encuentra el levantamiento del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos a puertos y embarcaciones iraníes desde abril, así como la creación de un nuevo esquema de gestión para el estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial.
El plan también contempla restricciones al tránsito de buques de países considerados hostiles, la posible implementación de peajes marítimos y la exigencia de garantías verificables de que Estados Unidos e Israel no llevarán adelante nuevas acciones militares contra territorio iraní.
Otro de los ejes centrales de la propuesta es la retirada de tropas estadounidenses desplegadas en países de la región y el levantamiento de sanciones económicas impuestas por Washington tras su salida del acuerdo nuclear en 2018.
Asimismo, Irán reclama la liberación de activos financieros congelados, incluyendo fondos que habían sido parcialmente desbloqueados en 2023 en el marco de un intercambio de prisioneros, pero que posteriormente volvieron a quedar inmovilizados.
El plan incluye además demandas de compensación económica por los daños sufridos durante los bombardeos que, según cifras iraníes, provocaron más de 3.400 muertos y afectaron infraestructuras civiles como hospitales, escuelas e instalaciones industriales.
En el plano regional, la propuesta también contempla la extensión del acuerdo a otros escenarios vinculados al conflicto, como el caso de Líbano, donde el grupo Hezbollah mantiene enfrentamientos con Israel.
En este contexto, el estrecho de Ormuz continúa siendo un punto estratégico de máxima tensión geopolítica, no solo por su importancia para el comercio energético global sino también por su rol central en las negociaciones entre Teherán y Washington para alcanzar un eventual acuerdo de paz.
