Honduras: la ultraderecha se encamina al poder tras un resultado provisorio marcado por la presión de Trump
Nasry “Tito” Asfura lidera el escrutinio y podría desplazar al primer gobierno de izquierda del país. Su campaña recibió un respaldo abierto —y controversial— de Donald Trump, que volvió a intervenir en un proceso electoral extranjero.
El candidato del Partido Nacional, Nasry “Tito” Asfura, aparece con ventaja en el recuento preliminar de las elecciones hondureñas y se ubica a un paso de llegar a la presidencia. Su desempeño en las urnas quedó atravesado por el fuerte respaldo de Donald Trump, cuyas declaraciones públicas tensaron la campaña y generaron cuestionamientos sobre la injerencia estadounidense en la política local.
El actual mandatario norteamericano repitió en Honduras la estrategia que ya había aplicado en otros comicios regionales: condicionó públicamente la continuidad de la cooperación económica a que triunfara su candidato preferido. Incluso anticipó que, en caso de concretarse ese resultado, estaría dispuesto a indultar al expresidente Juan Orlando Hernández, condenado en Estados Unidos por narcotráfico.
Según el escrutinio parcial, con el 44,8% de las mesas contabilizadas, Asfura reúne el 40,6% de los votos, seguido por Salvador Nasralla, del Partido Liberal, con el 38,7%. En tercer lugar aparece Rixi Moncada, representante del Partido Libertad y Refundación (Libre), con el 19,5%. Los datos fueron difundidos por el Consejo Nacional Electoral y marcan un escenario abierto pero inclinado hacia el postulante conservador, informó Página 12, fuente original de esta información.
Asfura, de 67 años y con experiencia como alcalde de Tegucigalpa, evitó dar por sellado su triunfo, mientras que Nasralla insistió en que el panorama podría modificarse a medida que avance el conteo. La elección definirá el rumbo político tras el gobierno de Xiomara Castro, la primera mandataria de izquierda del país, en un contexto de denuncias previas de fraude, tensiones institucionales y un historial de crisis poselectorales.
Más allá de esas advertencias, las autoridades de la Organización de Estados Americanos reportaron que la jornada transcurrió sin incidentes mayores. Unos 6,5 millones de ciudadanos estaban habilitados para votar presidente, legisladores y autoridades locales por un período de cuatro años.
El desenlace tendrá impacto sobre la política regional, especialmente porque Honduras podría alinearse con la ola de fuerzas ultraderechistas que avanzaron recientemente en países como Argentina y Bolivia, fortalecidas por el influjo de Trump y sus intervenciones crecientes en escenarios electorales extranjeros.

